Lo cierto es que los pedidos de expulsión en la sede del Partido Justicialista de Río Negro se vienen acumulando durante los últimos 9 meses, más concretamente desde el 11 de junio del 2019, cuando el exsenador rionegrino aceptó ser el candidato a vice de Macri. El camino estaba sellado, solo que ayer con el anuncio se encendió la cuenta regresiva.
Lo que dijo Soria fue que el Tribunal de Disciplina ya notificó el sumario al "traidor". El tiempo que llevará dependerá de la voluntad de Pichetto. Puesto que el sumario tiene entre sus partes fundamentales la instancia para que el acusado haga su descargo.
Y si el exsenador ejerce su derecho a la defensa, seguramente será un proceso lento. De lo contrario, los pasos serán más rápidos, y por lo manifestado por Pichetto, parece que así será.
Pichetto le dijo anoche al diario provincial 'Río Negro' que se inclinaría por el segundo camino.
"Por ahora se dio inicio al sumario y hay que citarlo para que haga su descargo, pero yo no sé si Pichetto se animará a ir al partido Justicialista de Río Negro a explicar por qué jugó con uno de los peores presidentes que tuvo la Argentina en los últimos 30 años", dijo Soria.
No fue la primera vez que se despachó contra Pichetto. Lo había hecho con firmeza el día que este último anunció que se sumaba a la fórmula de Cambiemos. En aquella oportunidad, el ex intendente de Roca escribió en sus redes sociales "a los rionegrinos no nos sorprende, hace tiempo que ya sabemos quién es quién en la Argentina de Macri. Que hagan su juego quienes sirven a capitales e intereses externos".
"Que hagan lo que tengan que hacer. Yo ya me fui", dijo el exsenador sobre el proceso abierto por el Tribunal de Disciplina del PJ rionegrino. Y con ironía le agradeció a Soria, "por haberme puesto en el centro de la escena de la política nacional, que es el ámbito en el que quiero desarrollar mis actividades". "Fue un aporte muy relevante. Tanto, que quedé en primer plano y dejaron en segundo plano el apoyo del partido al gobierno nacional", continuó.
Luego disparó contra Soria. Dijo que el diputado se mueve en política guiado por "el odio" y que "se olvida de todos los gestos de acompañamiento que tuve hacia su padre", algo que "no fue retribuido en igual medida cuando me tocó ser candidato a gobernador en el 2015".
"Para atacar a alguien tiene que haber una lucha por un mismo objetivo. Y yo decidí abandonar la vida partidaria en Río Negro en el 2015. Mi objetivo hoy es consolidar un espacio de centro derecha en el ámbito nacional, fortalecer Juntos por el Cambio. Entonces no le encuentro ningún sentido a este proceso que se anunció en Ferro. Yo ya me fui", insistió.
Pero además de su desinterés por participar en el PJ que conduce Soria, también fue crítico con la conducción del partido a nivel nacional: "Hacen stalinismo. Son sectarios. A mí no me interesa hacer política mirando a Nicaragua y Venezuela. No quiero estar del lado de los fundamentalistas. Ese peronismo no me representa", concluyó.
Según publicó el diario 'Página/12', en el detrás de la escena, algunos dirigentes kirchneristas explicaron que la demora para su expulsión tuvo que ver con que Pichetto "estaba en los planes de la oposición macrista para la Auditoría General de la Nación (AGN)", y el peronismo entendió que no podía ser titular de un organismo de control "un afiliado al partido de gobierno".
Era una especulación, según le contaron dirigentes cercanos a Cristina Fernández, ya que Pichetto podría haberse desafiliado, aunque daba por descontado que iba a ser expulsado por el PJ y eso impulsaría sus posibilidades de llegar a la AGN.
Finalmente, con la designación del radical Jesús Rodríguez, su desafiliación se reactivó.