En el día de ayer, la Ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, había confirmado que "cerrar fronteras no soluciona el problema, hay que desalentar los viajes". La funcionaria desestimó el cierre y explicó que sería erróneo pensar que cancelar los vuelos impediría la llegada de la mutación del coronavirus. "Pensar que cerrar un vuelo va a solucionar el problema es erróneo. Si se cierran los vuelos con Brasil, se triangula por otro lado. Nos pasó en la pandemia de 2009, cancelamos vuelos a México y entraron por otros lugares", dijo Vizzotti.
Desde Corrientes, una de las provincias que limita con Brasil, la Directora de Epidemiología, Angela Bobadilla, dijo que enviaron cuatro muestras al Instituto Malbrán, en Buenos Aires, para confirmar si la cepa brasileña había ingresado a la provincia. "Se trata de personas que vinieron desde el exterior o tuvieron contacto directo con alguna persona de nacionalidad brasileña", reveló Bobadilla según el medio 'El Libertador'.
"Que estemos trabajando en la vacunación no implica que abandonemos los cuidados", dijo el Ministro Secretario General, Carlos Vignolo, en el Salón Verde de la Casa de Gobierno correntina.
Por su parte, Bobadilla afirmó que "la búsqueda de casos es activa" y también agregó que en los pasos fronterizos de Paso de los Libres, Santo Tomé e Ituzaingó se permite el paso de tránsito comercial pero se están fortaleciendo los controles, según detallo el medio mencionado.
En el día de ayer, Vizzoti también se refirió a la demora en la llegada de vacunas para inocular a la población y comparó lo que sucede a nivel internacional con el mismo problema, afirmando que "esos compromisos de los laboratorios no se han podido cumplir en el mundo".
"Nunca pasó que se esté desarrollando una pandemia de estas características, se están diseñando los programas de vacunación a medida que llegan las dosis. Y además se está produciendo en tiempo real un insumo que necesita todo el mundo al mismo tiempo. Todo eso es inédito", afirmó la Ministra de Salud.
Por su parte, uno de los infectólogos que asesora al presidente Alberto Fernández, Tomás Orduna, afirmó que el problema con la aplicación de las dosis responde a la producción de los países. "Coincido con que faltan vacunas y viene lento. Dependemos de la factoría de vacunas", confesó el especialista.
Por otro lado, explicó que para lograr un "efecto rebaño" que sea capaz de favorecer la inmunización y volver a la época pre-pandemia "hacen falta 5.000 millones de dosis en el mundo".
La carta
Alrededor de 50 científicos pusieron en circulación una carta para pedir a las autoridades el cierre transitorio de fronteras y evitar, o al menos demorar, el avance de la cepa de COVID-19 que surgió en Manaos e hizo estragos en todo Brasil.
Consideran que la reducción de vuelos no es suficiente y piden medidas también en las fronteras terrestres y cuarentenas estrictas para quienes retornen de sitios con brotes. Si esa cepa comienza a expandirse, alertan, "puede ser como empezar una pandemia de cero y posiblemente peor".
La última semana el promedio de casos en el país sudamericano llegó a un nivel récord: 70.593 diarios. Esto representó un incremento superior al 55% frente a la media semanal medida hace un mes. Al igual que en el balance de nuevos casos, el promedio de decesos diarios de la última semana también alcanzó un récord de 1.762 muertes. Con este alarmante repunte de casos y muertes, Brasil superó el sábado a India en número de contagios y volvió a ubicarse como el segundo país con más infectados, sólo superado por Estados Unidos. También es el segundo a nivel mundo en número de muertes. Con sus 210 millones de habitantes, Brasil acumula el 10,4% de los muertos por COVID-19 en todo el mundo, y el 9,5% del total de contagios.
"La situación en Brasil ha empeorado, con una incidencia muy alta de casos y un aumento de los incidentes de muerte en todo el país", manifestó Michael Ryan, director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien además reconoció la preocupación que existe a nivel internacional "respecto al aumento de la transmisibilidad y letalidad" de la cepa brasileña que, según datos preliminares de algunos estudios obtenidos por la ONU, puede ser hasta dos veces más contagiosa que la variante original del coronavirus.
Si bien los especialistas describen como alarmante "el surgimiento de variantes nuevas de SARS-CoV-2 que se caracterizan por su mayor transmisibilidad, la mayor gravedad de los cuadros clínicos que ocasionan y, particularmente, por su capacidad de evadir la inmunidad protectora que confiere tanto la previa infección, como algunas de las vacunas que actualmente se están administrando", la preocupación central para ellos es la cepa P.1, la variante brasileña surgida en la Amazonia.
"Estamos pidiendo vuelos 0. Cancelar los vuelos que van hacia Brasil y pausar la repatriación de las personas que están allá o llevarla a cabo con una cuarentena estricta y controlada. Lo que vemos de la variante de Manaos, la variante P.1, es que no solo es más contagiosa sino que es capaz de infectar a personas que ya habían tenido coronavirus, es decir, de producir reinfecciones. Eso es lo que hace que permitir su circulación sea como arrancar una pandemia prácticamente de cero. En un contexto en donde los cuidados y las medidas de restricción son mucho menores a las del año pasado, si comenzara a circular de manera comunitaria esta variante, la velocidad de crecimiento de los casos sería espeluznante y realmente caótica", explicó Rodrigo Quiroga, doctor en Ciencias Químicas de la UBA, y especialista en análisis de datos y bioinformático del CONICET.
A la cepa brasileña se la empieza a conocer popularmente como 'P.1' y es el linaje de una variante del coronavirus que fue detectada en Manaos, Brasil, el 4 de diciembre pasado. Está poniendo en alerta a los sistemas de vigilancia epidemiológica del mundo porque se teme la posibilidad de que aumenten los contagios y las reinfecciones con el virus. Por sus características, podría limitar la eficacia de las vacunas y de los tratamientos.
Vizzotti aseguró que las autoridades endurecerán los controles a quienes provengan de Brasil, pero que no cerrarán. Las medidas consistirán en "alertar sobre la situación regional y desalentar a la población a que viaje a lugares donde hay nuevas variantes, donde hay riesgo individual y sanitario y trabajar muy fuerte sobre todo en el control de la vuelta", dijo.
Pero para los científicos que difundieron la carta, eso no alcanza. "Las y los abajo firmantes solicitamos a las máximas autoridades nacionales imponer el cierre de nuestras fronteras, en particular para personas provenientes de Brasil y el control estricto tanto de las fronteras con el resto de nuestros países vecinos como de los vuelos internacionales. Este control estricto debe incluir el cumplimiento de un confinamiento obligatorio por un lapso de 14 días para todos aquellos que reingresen a nuestro país, en hoteles o centros previamente asignados a esta tarea", plantean, ya que consideran que las cuarentenas en los domicilios no permiten garantizar su cumplimiento.
Pero la posibilidad de que la Argentina cierre las fronteras nuevamente como lo hizo el año pasado, para la ministra no sería una medida eficaz ni suficiente en este momento.