El proyecto se aprobó en medio de una sesión maratónica pero conmovedora, tras un sentido homenaje que el presidente de la cámara baja hizo a su amigo, el exministro Mario Meoni que murió en días pasados en un fatídico accidente de tránsito.
Massa bajó a una de las bancas del recinto para dedicarle al borde del llanto unas palabras a quien fuera su amigo y aliado.
“Dudé mucho a lo largo de las últimas 48 horas en... Por esto”, dijo interrumpiendo con lágrimas.
“Dude en bajar o no bajar para hacerle un homenaje a alguien que lo merece. Me tocó esa noche, ese viernes a la noche, me tocó junto con Selva llegar a la ruta, recibir la primera información de la policía. Trabajar para que la familia viviera y sufriera lo menos posible. Y además compartir con muchos de ustedes y con nuestro presidente la información alrededor de una noticia que, aún hoy, debo confesarles que me cuesta aceptarla”.
“A uno le cuesta entender algunas cosas que suceden en la vida y desde lo humano es difícil aceptarlas y tolerarlas. Pero sí creo que ese militante, que abrazó la política desde muy jovencito, atraído por Raúl Alfonsín. Ese militante del diálogo y del respeto, ese dirigente que enamoró -ganando y perdiendo elecciones- a una ciudad como Junín. Que se dio el lujo de muchas veces el plantear sus convicciones aún a riesgo de perder posicionamiento personal”, prosiguió Sergio Massa sensiblemente emocionado.
“Ese dirigente elegía siempre defender la idea, pero además el respeto. El respeto por su idea y por el otro. Ese papá de los dos mellizos que aun cuando él viajaba permanentemente estaba encima de las cuestiones que hacen a cualquier padre de familia. Ese marido, omnipresente, que ocupaba todo el lugar en la casa, como definía su mujer. Ese ministro, intendente, legislador, transparente, que mostraba con orgullo no solo los premios internacionales sino el trabajo que hacía en función de la transparencia en la administración del Estado”.
Antes del inicio de la sesión, los diputados realizaron un minuto de silencio por Mario Meoni y Miguel Lifschitz.
“Desgraciadamente, Mario, que era un entregado y un caprichoso, era tan austero y convencido de las señales de austeridad, que pretendía que el ida y vuelta a su pueblo con él manejando. Me peleé 20 veces en el último año por ese tema. Hoy recuerdo algunas de esas peleas y lo recuerdo con una sonrisa porque tenía que ver con su personalidad”, rememoro respetuosamente el presidente de la cámara.
“Creo sí que más allá del valor del dirigente político, de la enorme pérdida del ministro, de la dolorosa pérdida para la familia, del papá, del marido, del amigo, lo más importante y lo más rescatable es que se fue una gran persona. Y en todo caso, tal vez el mensaje más importante que debiéramos tomar todos nosotros que estamos acá y que muchas veces en el fragor de la pelea perdemos de vista cuánto lastimamos al otro o a nosotros mismos, es el mensaje de que se puede hacer política respetando al otro y respetándose a uno mismo como hacía Mario Meoni”.
“Por suerte me quebré al principio y lo puedo despedir con una sonrisa. Siento una enorme alegría por lo que decía Leopoldo (Moreau), por el aplauso de pie de todos los bloques. Siento orgullo por mi amigo, porque vi los mensajes de todos los colores políticos, despidiéndolo y reconociéndolo. Se fue un ministro, se fue un papá, se fue un militante, pero sobre todo se fue una persona. No olvidemos y aprendamos de esa muerte y del dolor de esa muerte, y no olvidemos que quienes estamos sentados acá y quienes nos miran desde sus casas, tienen que saber que nunca perdemos el respeto y la condición de persona. Y tal vez ese sea el aprendizaje más grande que nos puede dejar Mario Meoni”, completó Massa.