Esta modificación alcanzará a los generadores térmicos, quienes son los mayores proveedores de electricidad. En 2019, estas empresas fueron responsables del 60% de la energía consumida en el sistema y alrededor de 45% de los costos.
La gran duda es qué pasará con los PPA (Power Purchase Agreement), que son los contratos nuevos en dólares a 10 años que firmó el gobierno de Macri, mientras que inversores montaran nuevas plantas desde cero para la generación energética. Aquí se encuentran las empresas como Araucaria, MSU y Albanesi.
El pago de estos contratos es muy elevado para el gobierno. Algunos plantean en el gobierno que la pesificación de esos contratos podría significar el fin de las inversiones en Vaca Muerta.
En resumen, con esta resolución, el costo de generación eléctrica caerá de US$ 69 por MwH (la unidad de medida) a una rango que va entre US$ 60 y US$ 62.