Pero su descargo no termino allí, y en una entrevista radial con la emisora Futurock, López añadió: : “Nunca esperé nada de esos cinco sabandijas de la Corte que resuelven a distancia porque no mueven el traste de su casa”, sentenció.
“La comunidad educativa se cuida como se cuidan estos cinco jueces sabandijas que temen perder sus privilegios y defienden al poder político”, señaló, y remarcó: “Si el fallo de la Corte es adverso vamos a seguir luchando. Los jueces no son médicos ni epidemiólogos”.
A su vez, se preguntó: “¿Quiénes son los jueces de la Corte para decidir calentitos desde su casa que un millón de personas se expongan en medio de una pandemia? Que vayan ellos a los colegios”, cuestionó.
Por último, advirtió al gobierno porteño: “El plan de lucha va a continuar haga lo que haga la Corte. Va a seguir porque salva vidas. Si es con paro, será con paro”.
Otro que también habló al respecto, pero más temprano, fue el titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y diputado nacional, Hugo Yasky, quien dijo que el fallo de la Corte Suprema a favor de la presencialidad escolar en CABA, equivale a “dinamitar la democracia”, y equiparó la decisión del máximo tribunal de la Nación con un “golpe de Estado”.
Tras calificar la decisión judicial de “claro intento desestabilizador”, Yasky expresó : “Todos sabemos que los golpes de Estado en el siglo XXI ya no van a ser como en la década de los ’70. El Plan Cóndor es de otra manera. Lo que antes hacían los militares ahora lo están haciendo los jueces”.
Lo dijo durante una conferencia organizada por la Asociación de Periodistas de la República Argentina (APERA) y la Unión de Personal Superior de AFIP (UPSAFIP).
Por último, Yasky enumeró a presidentes como Fernando Lugo, en Paraguay, Rafael Correa, en Ecuador, Dilma Rousseff, en Brasil, o Evo Morales en Bolivia, entre otros, debieron afrontar “factores desestabilizantes” producidos por las Cortes Supremas de esos países, según el legislador.