La otra semana, con Alberto Fernández de viaje relámpago por Berlín, Madrid y París, si hay aval en Diputados, el texto llegaría al Senado, donde se preparan para una sesión para el 5 de febrero, cuando el Presidente vea a su par Emmanuel Macron en el cierre de su periplo europea en búsqueda de respaldo político para la renegociación con el FMI.
En su rol de titular de la Cámara alta, ahí sí Cristina debería volver a la escena pública.
La semana pasada, con un jefe de Gabinete que llevó las riendas de la Rosada, la ex Presidenta no se acercó a Plaza de Mayo. Sin despacho en la Casa de Gobierno, prefirió mantener reuniones en su departamento de Recoleta. En ese inmueble o en la casa de su hija Florencia en Constitución, podría reencontrarse con Alberto Fernández antes de que vuelva a Ezeiza. A la distancia, mantienen contacto a través de Telegram.
Para no opacar a un Alberto Fernández de viaje, la única imagen que trascendió de Cristina en los últimos días fue, justamente, antes de embarcar para ir a Santa Cruz el sábado, rodeada de empleados de Aeroparque. El mismo día que regresaba el Presidente al país.