Consultado sobre si esto fue charlado con el jefe de Gobierno porteño arremetió: "No hablé este tema (con Horacio Rodríguez Larreta) porque, miren, yo dialogo siempre, trato de hablar siempre y, de hecho, las medidas anteriores las dialogué, quise cerrar los restaurantes y me pidieron que no lo hiciera; propuse cerrarlos hasta las 10 de la noche y me pidieron extenderlo hasta las 11; después de anunciarlo, me entero que cerraban a las 11 pero podían estar hasta las 12 y que no estaban de acuerdo con las restricciones de circulación de 2 a 6.
La verdad es que si uno acuerda y dialoga, no entiendo para qué lo hacemos".
"Por eso, a esta medida no la consensué, la tomé yo, me hago cargo yo y son las fuerzas federales las que van a hacer cumplir esto, si la Policía de la Ciudad de Buenos Aires no lo quiere hacer...
Miren, al número de teléfono mío lo tiene más de la mitad de los argentinos. La cantidad de videos que me mandaron durante el fin de semana sobre lo que estaba pasando en Palermo... Miren, no nos engañemos más. Si el protocolo dice que tenemos que tenemos que estar a 2 metros de distancia, ¿ustedes conocen a algún bar en el que tengan mesas de 2x2? No", sentenció.
El ministro Trotta había dicho que "la escuela es central para poder transitar este momento de dificultad. La discusión no es presencialidad sí o no; las restricciones no pueden empezar por la escuela cuando la evidencia demuestra que son espacios seguros y necesarios para acompañar a nuestras niñas/os".
Su postura era que "si tiene que haber una disminución de presencialidad por la segunda ola, no debería implicar la suspensión absoluta, puede restringirse en zonas que presenten mayor complejidad como aporte a la baja en la circulación, siempre considerando la menor unidad geográfica posible".
Según el periodista Marcelo Bonelli (TN), el funcionario nacional había puesto a disposición su renuncia tras el anuncio de Fernández.