Incluso, el senador del Frente de Todos pudo haber continuado en su banca a pesar de la acusación de su sobrina, porque los fueros impiden que sea arrestado pero no afectan a la continuidad de los procesos judiciales, y desde el propio oficialismo aseguran que él "desde el día uno" quería quedarse trabajando, pero terminó aceptando la licencia por presiones de su propio bloque.
Dentro del oficialismo también hay posturas firmes que no avalan el regreso de Alperovich, y en este caso la peronista pampeana Norma Durango, que preside la Comisión de la Mujer, consideró que no es conveniente su regreso hasta tanto la Justicia tenga una determinación.
Luego de ese escándalo, Alperovich tomó un perfil bajo y ni siquiera participó en la asunción de Alberto Fernández, pero ahora considera que es tiempo de volver, y por estas horas, el oficialismo "duro" no ha tomado postura firme sobre su regreso o no.
Del otro lado de la grieta están quienes piden que como "deber moral", el senador José Alperovich no debe volver a su banca hasta tanto la Justicia (se están investigando las denuncias en juzgados de Tucumán y de la Capital Federal) determine si es culpable o no. Incluso, desde la UCR temen que esa "lentitud judicial" sea para beneficiar al senador.
Por ejemplo, desde el radicalismo piden que Alperovich renueve su licencia por 6 meses más, ese pedido lo lidera desde la Cámara Alta, la senadora Silvia Elías de Pérez, que además es su "rival provincial".
Otro que ya opinó al respecto fue el presidente del bloque UCR del Senado, el formoseño Luis Naidenoff, quien le transmitió a su colega del Frente de Todos, José Mayans, que el deseo del radicalismo es que Alperovich vuelva a pedirse licencia.
Desde la cámara de Diputados también hubo pronunciamientos, por ejemplo, la diputada radical Roxana Reyes escribió un contundente mensaje en sus redes sociales: "Las #MujeresRadicales exigimos su renuncia y firmeza a nuestro @BloqueUCR para que no regrese a su banca. #MiraComoNosPonemos #NoesNo", dijo en referencia al posible regreso de Alperovich.
Incluso, desde la legislatura de CABA también salieron a quejarse, en esta oportunidad fue el legislador porteño Gabriel Solano, -en representación de la Izquierda-, quien disparó con tajantes declaraciones dedicadas a Alperovich: "Sin que la Justicia lo haya investigado por la denuncia de abuso sexual formulada por su sobrina, Alperovich pretende retomar su banca en el Senado la semana que viene. Se trata de un hecho gravísimo. Basta de impunidad".
Sobre la denuncia al senador, su sobrina, una joven de 29 años, publicó una carta publicada en redes sociales en la que afirmó que su tío José Jorge Alperovich la violó física, psicológica y sexualmente y que la acosó moralmente, entre 2017 y 2018. "Al monstruo hay que ponerle nombre y apellido", dice el escrito de la víctima.
Luego de esto, Alperovich le envió en noviembre de 2019 a la entonces vicepresidenta, Gabriela Michetti, una carta en la que decía que iba a "dedicar su esfuerzo y su tiempo a desbaratar la infamia", aclarar la verdad y reparar su honor". Misma carta en la que se pedía licencia. "La imputación es absolutamente falsa, lo cual demostraré a la corta o a la larga ante la Justicia".