Sin embargo, muchos analistas políticos coinciden con qué, probablemente, ambos grupos -los albertistas/peronistas y los ultra k- vayan a seguir presentando diferencias a lo largo de su mandato, lo que será sin dudas, una piedra en el zapato que tendrán que sacar y llegar a acuerdos para gobernar con más tranquilidad. No obstante, este fin de semana fue movido para el Frente de Todos, que debe finiquitar detalles para presentar ante el Congreso de la Nación una reforma judicial.
Sobre la reforma judicial que anunció Alberto Fernández en el inicio de sesiones parlamentarias el 1ero de marzo, cada ala tiene su postura, una por supuesto, totalmente diferente a la otra.
Del lado de Alberto Fernández lo que prometen tener es una Justicia más independiente, e incluso, no pretende 'cajonear' las causas que pesan, no sólo sobre la vicepresidente de la nación, sino sobre muchos de quienes formaron parte del gabinete K, que están siendo investigados por estar inmersos en millonarios hechos de corrupción.
Del otro lado están los ultra K. Para CFK y todo su equipo esta reforma tiene que venir para darle un respiro al kirchnerismo, que según ellos mismos alegan, fueron perseguidos política y judicialmente durante el Gobierno macrista.
Estas diferencias llevaron a que el Presidente y la vicepresidente, Alberto Fernández y Cristina Kirchner, se reunieran en Olivos durante más de 4 horas -también estuvo la ministra de Justicia, Marcela Losardo- para tratar de llegar a un acuerdo que deje contento a todos. Sin embargo, desde el Frente de Todos alegan que esa reunión -que se realizó a principios de la semana pasada- no tuvo mucho éxito.
Pasaron los días y dada las presiones de Cristina sobre el Presidente de la nación, se cree que finalmente Alberto Fernández ha cedido algunos puntos de la reforma para poder girar el proyecto de reforma judicial al Parlamento. Qué pidió CFK: Qué el proyecto, en vez de ingresar por la Cámara de Diputados, sea presentado ante el Senado Nacional, Cámara que conduce la vicepresidente -y tienen mayoría-.
El proyecto inicial, que CFK le refutó a Alberto, fue redactado por Gustavo Béliz, secretario de asuntos estratégicos y asesor muy cercano del Presidente. Además, lo ayudó con la redacción del texto el fiscal José María Campagnolli, que se enfrentó públicamente a Cristina Kirchner en los últimos años de su Gobierno.