El Presidente enfatizó que el gobierno nacional se está "haciendo cargo de una empresa en quiebra, no de una empresa próspera" en relación a Vicentin.
"Se trata de una decisión excepcional por su naturaleza estratégica. No nos podemos hacer cargo de la economía privada", aclaró y añadió que habrá "aportes del Tesoro"
Y agregó: "A mi no me da vergüenza decir que soy un capitalista. Pero cuando el capitalismo se volvió financiero se quedó sin contenido ético".
En el contexto de un proyecto de la diputada oficialista Fernanda Vallejos que proponía hacerse con acciones de empresas que hubiera ayudado el Estado a raíz de la pandemia de coronavirus, Fernández indicó que "nadie puede pensar que tenemos como política quedarnos con las empresas privadas".
"No soy de los que cree que el Estado deba hacerse cargo de todo, creo que hay situaciones estratégicas que el Estado no puede mirarlas desde la platea. Esta es una situación estratégica", subrayó sobre Vicentin, y añadió que " no nos gusta llamarla Ley de Expropiación, nos gusta llamarla Ley de Rescate de Vicentin".
Y continuó su explicación: "El Estado toma las riendas con una lógica que no es la de que expropia y pone un político al frente, sino una empresa gerenciada como fue con YPF, con el rigor de una empresa de mercado".
"No hacemos esto para salvar accionistas, hacemos esto para salvar una empresa", sentenció.
En tanto, el Presidente negó que Cristina esté detrás de la expropiación: "No fue así, fue una decisión absolutamente estratégica. Que hablé con Kulfas, con el gobernador de Santa Fe Omar Perotti y la senadora Anabel Fernández Sagasti, que se sumó porque tenía un proyecto de expropiación".