El militar, que pasó a retiro a fines de 2012, fue denunciado por el Ejército Argentino, mientras el Ministerio Público Fiscal formuló el requerimiento de instrucción y fue indagado a mediados de abril, aunque siempre se negó a declarar.
Ortega vive en Rosario y grabó un video el 1º de abril, luego de que Alberto Fernández mantuviera una reunión con Hugo Moyano en la inauguración del Sanatorio Antártida, del sindicato de Camioneros, que sería utilizado para atender a pacientes de la provincia de Buenos Aires en medio de la pandemia de coronavirus.
En ese acto, el presidente dijo que Moyano era un "dirigente ejemplar". Ese habría sido, según la investigación judicial, el catalizador de la convocatoria a un alzamiento que hizo el coronel retirado.
"Espero que esto sirva para que mis camaradas salgan de una vez y se dejen de boludear y tomemos no el Poder, incitemos y digámosles a la población que hay que liberarse de estos parásitos", aseguró el Ortega en el video que registró con su celular y envío por WhatsApp.
El juez consideró, tras una denuncia que hizo el propio Ejército, según el ministro de Defensa, Agustín Rossi, que el coronel retirado había cometido el delito de incitación a la violencia, penado en el artículo 212 del Código Penal.
El fallo de procesamiento firmado por Vera Barros señala que "las expresiones vertidas por el imputado y analizadas en su conjunto permiten inferir que desde un punto de vista volitivo, la conducta de Ortega podría haber tenido por objeto lograr un estímulo dirigido a generar la reacción frente a dirigentes políticos electos popularmente, en un sentido que de los mismos términos de tales dichos surge que escapa a las formas propias del Estado de derecho y el sistema democrático".
El procesamiento incluye un embargo de $100.000, o en su defecto la inhibición general de bienes del acusado.
Los fiscales a cargo de la investigación Claudio Kishimoto y Claudio Palacín señalaron, entre otras cuestiones, que el hecho de que Ortega revista el carácter de militar retirado implicaba que sus dichos tuvieran un alcance distinto al de otra persona. Los magistrados interpretaron que la condición de militar de Ortega podría tener una incidencia especial en otros miembros del Ejército, a quienes aludía como "camaradas".
Según el procesamiento, el acusado escapó "a las formas propias del estado de derecho y el sistema democrático". "Tampoco escapa a este Juzgado -continuó el magistrado- que en el mensaje, el imputado luego de identificarse con su nombre y número de documento, indica su cargo de 'teniente coronel retirado del Ejército argentino'".