Cabe recordar que Alberto Fernández, de 62 años, había anunciado durante la madrugada del 3 de abril su resultado positivo en un test de antígeno para Covid-19, que se hizo tras haber presentado un registro de temperatura de 37,3 grados y cefalea, razón por la que quedó aislado por indicación médica.
Horas más tarde, la Unidad Médica Presidencial confirmó que el test PCR del mandatario había dado resultado positivo, con un cuadro "leve" debido en "gran parte al efecto protector de la vacuna recibida".
Fernández se había aplicado la primera dosis de la vacuna rusa Sputnik V el 21 de enero pasado y la segunda el 11 de febrero.
Durante el período de aislamiento, Fernández se mantuvo "estable, asintomático y con parámetros dentro de rangos de normalidad", de acuerdo al parte médico del 4 de abril, con un "cuadro clínico leve" y "evolución favorable" desde el día siguiente, que determinó que el "linaje identificado" de su enfermedad no se correspondió "con ninguna de las nuevas variantes que circulan".
El informe del 7 de abril reportó que Fernández se mantuvo "afebril" y "sin síntomas respiratorios", con "signos vitales dentro de parámetros normales", y los estudios de "análisis de sangre e imagen pulmonar" que le hicieron ese día resultaron "absolutamente normales".
Los días siguientes se mantuvo de la misma manera, con el aislamiento obligatorio y "bajo estricto control médico a cargo de la Unidad Médica Presidencial".
Pero este jueves "retomará sus actividades habituales", según el comunicado oficial, aunque "seguirá con los controles médicos habituales luego de haber padecido cuadro de Covid-19".