"Tenemos que profundizar los acuerdos no los desencuentros", agregó en tono conciliador.
Ayer, en el acto en Ensenada con el que el Gobierno buscó mostrar unidad (participaron Cristina Fernández de Kirchner, Sergio Massa y Axel Kicillof, además del Presidente), Alberto había lanzado durísimas críticas al Poder Judicial y a la oposición, especialmente al Gobierno de Mauricio Macri. Su tono, incluso, fue más exaltado que otras veces, y por momentos levantó la voz, muy efusivo.
"Los diarios titulan que no respeto la sentencia. Yo la respeto. Pero esa sentencia no sirve para nada, se aplica sobre un DNU que ya no regía", dijo el mandatario ayer, sentado al lado de CFK.
Y entonces se preguntó, "¿por qué lo hicieron? No hace falta que lo conteste?". También reprochó que la Corte afirmara que no estaban dadas las argumentaciones correspondientes para cerrar las escuelas cuando el mismo tribunal admitió que no contaba con instrumentos epidemiológicos para determinarlas.
"Si quieren un candidato, vayan y voten, pero no usen las sentencias", repitió.
Fernández abundó además en críticas a la oposición, especialmente a Macri, de quien volvió a decir que "el odio" motivó decisiones tales como la paralización del plan de viviendas iniciado en la gestión de Cristina Fernández que tenía como escenario en Ensenada el acto de miércoles.
"El odio fue tan enorme que prefirieron dejar a los argentinos sin casa antes de que recuerden que hubo una presidenta que se ocupó de lo que el mercado jamás se ocupa", dijo.