Previo a la gira, el gobierno dio a conocer el cronograma de negociaciones y anunció que la oferta de reestructuración para los acreedores privados estará lista en la segunda semana de marzo.
Previo a la cena con Merkel, el mandatario argentino se reunirá a las 10:00 hora local (6:00, de Argentina) en el céntrico hotel Regent donde instaló su búnker, con con un grupo de empresas vinculadas a la ingeniería, la tecnología y la logística, que forman parte del Comité de América Latina de Empresas Alemanas (LADW), con intereses en el país.
Con posterioridad, se encontrará con directivos de Siemens y Bayer, entre otros, para luego trasladarse hasta el Forum Drive de Volkswagen, ubicado a unos 200 metros del hotel donde se encuentra alojado, para asistir a una reunión con ejecutivos del gigante automovilístico germano.
Los empresarios alemanes pidieron las entrevistas con el presidente para reconocer su presencia en Alemania y aprovechar la oportunidad para plantear sus dudas y preocupaciones respecto a la situación económica y a las medidas de emergencia dispuestas para bajar los niveles de inflación, mantener estable el dólar e iniciar un crecimiento posible del Producto Bruto Interno (PBI).
Alberto Fernández sabe que el cepo complica la producción con insumos importados y pone de muy mal humor a los inversores extranjeros que no pueden percibir sus utilidades. Sin embargo, y pese a los planteos que considera obvios, el Presidente solicitará tiempo para corregir medidas que están en las antípodas del sistema de comercio del siglo XXI.
Además de escuchar al presidente, los empresarios deseaban tener un mano a mano con Martín Guzmán. Pero ese deseo chocó con la agenda del ministro de Economía y el vuelo que tomó ayer en Buenos Aires para llegar hoy a Berlín. Si no hay demoras, Guzmán aterrizará en el aeropuerto de Berlín-Tegel cerca de las 15, y podrá mantener un encuentro clave con un viceministro alemán antes de sumarse a la cena que compartirán Alberto Fernández y Merkel.
Según afirman, la Canciller alemana respaldará la estrategia de Alberto F., pero a cambio solicitará en términos diplomáticos el compromiso presidencial de modificar ciertas variables de la emergencia económica.
Merkel defiende las inversiones germanas en Argentina y por eso propondrá a Alberto Fernández que se arbitren decisiones políticas y económicas destinadas a facilitar el funcionamiento de las empresas sostenidas con capitales locales.
El presidente también tiene previsto que Merkel aborde la situación legal del acuerdo Mercosur-Unión Europea. En este contexto, Alberto lideró una reunión de trabajo que compartió con el canciller Felipe Solá, el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, y el jefe de Gabinete de Cancillería, Guillermo Justo Chaves, para preparar los argumentos presidenciales ante las previsibles preguntas de la canciller alemana.
Alberto es crítico del tratado Mercosur-UE y sostiene que no se conocen públicamente todos sus detalles. Para la diplomacia alemana, el presidente argentino está equivocado en sus dos conceptos: Merkel asegura que el acuerdo histórico rendirá beneficios para el Mercosur, y que su texto está en poder del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Pese a los cuestionamientos políticos al tratado Mercosur-UE, el mandatario argentino no tomará la decisión de renunciar a su cumplimiento formal. El presidente está enfocado en la negociación con el FMI, y no hará ninguna jugada que complique encontrar una solución a la crisis de la deuda externa.
Necesita a la canciller Merkel de su lado, para eso llegó a Berlín este domingo.
En tanto, esta noche, emprenderá viaje hacia Madrid, donde mañana se encontrará con el presidente del gobierno de coalición español, Pedro Sánchez, con quien tiene buena sintonía, a los fines de seguir cosechando adhesiones en el marco de la previa a la negociación que emprenderá con el Fondo Monetario.
En tanto que el miércoles y tal como acordaran en Jerusalén en el marco del recordatoria en Memoria de las Víctimas del Holocausto, Fernández y el presidente francés, Emmanuel Macron, almorzaran en París. El mandatario argentino también mantendrá un encuentro con el canciller de la Unión Europea (UE), Joseph Borrell.