El gobernador se refirió a las repercusiones de su reunión con el mandatario porteño: “Es una foto del respeto a la pluralidad y la convivencia”.
Macri
“Claramente nos vamos a reunir dos dirigentes que, más allá de los posicionamientos personales, priorizamos valores para la sociedad, como el pluralismo, la posibilidad de disentir y contar con reglas de juego claras; o sea todo lo contrario de lo que hace el Gobierno kirchnerista, que quiere formatearnos bajo un esquema de pensamiento único”, fue la carta de presentación con la que Macri pisó hoy Córdoba para la reunión.
Macri se igualó con De la Sota en el perfil de perseguido por el oficialismo. “El que disiente con el Gobierno es castigado. Le pasa a De la Sota y también a mí. Nuestra mayor independencia es no atarnos al relato arbitrario de la realidad que hace el Gobierno”, remarcó.
El titular del PRO no ahorró criticas hacia la gestión de Cristina Fernández, a la que calificó de “versión chavista local”, y señaló: “Como muchos argentinos, me siento muy incómodo en este modelo donde no se nos permite viajar, ni comprar dólares, ni opinar. Cuando lo que está en juego es la libertad, no puede haber negociación”, acotó.
Aunque sin definiciones tajantes con vistas a las elecciones legislativas de 2013, Macri deslizó que es hora de empezar a rescatar coincidencias con otras fuerzas, para “crecer” y poder generar alternativas.
En tal sentido, aseguró que su reunión con De la Sota se da en un marco “de generosidad, sin pensar en la cortita”, y con posibilidades de afianzarse hacia el futuro.
“La gente alienta el surgimiento de nuevas propuestas y ese es el desafío que tenemos. El PRO es un ejemplo en ese sentido. Estamos creciendo mucho”, dijo, tras recordar que las elecciones nacionales del año pasado representaron “una gran frustración para la posibilidad de alternancia” política al kirchnerismo, que se consolidó con una amplia mayoría.