El senador ratificó la oposición de la UCR a aprobar el proyecto cuando se trate la próxima semana en la Cámara alta, y reiteró que los radicales "queremos estar lo más lejos posible de este proyecto, de esta decisión política".
"Esta es una expropiación muy poco transparente, sin nada de información", resaltó el ex titular de la UCR y aclaró que no se trata de pedir datos "superfluos, sino saber nada más y nada menos a quién se va a expropiar, quién es el titular de la empresa que se expropia, cuál es el activo y el pasivo".
El senador añadió que conocer "el activo es saber si hay máquinas y si esas máquinas funcionan, si están libres de gravámenes, si están prendadas; queremos saber si hay otros acreedores, además del Estado nacional. Cosas elementales para definir una expropiación".
Asimismo, Sanz acusó a la administración kirchnerista de incurrir en una "contradicción muy grotesca, muy grosera" respecto de los argumentos que primero dio sobre la ex Ciccone, encargada de la confección de billetes, y los que esgrimió meses o semanas después para avalar la iniciativa de estatización de la firma.
Pero no solo eso, advirtió el senador, "sino que utilizan el mismo argumento que para otras estatizaciones, que es el de la soberanía".
"La verdad que uno estando de acuerdo o no con lo de Aerolíneas o YPF, en aquellos casos se podía hablar de soberanía porque el Estado estaba ausente ahí, no había una línea de bandera o una empresa petrolera estatal", señaló.
En el caso de la ex Ciccone, se preguntó: "¿De qué soberanía se puede hablar cuando el Estado es monopólico? La Casa de Moneda es la línea de bandera -ilustró y, por la Constitución, el único que puede fabricar billetes es el propio Estado".
"Acá no es una posición de soberanía", repitió.