"Si la Presidente revisa sus dichos, tiene que agradecer que Moyano en el acto haya sido generoso con lo que dijo", aseguró. "(Cristina) se equivocó tanto, que eso explica características del acto de Moyano y toda esa gente", añadió.
Pero la opinión de Cristina ni roza la generosidad de la que habló Alberto. Dicen que en privado, la mandataria calificó de "flaca y agresiva" la convocatoria de ayer. Y que se la vio enojada y dolida.
Pues, ahora el quiebre es inminente. "Se redoblará el esfuerzo para desplazar a Moyano de la CGT", contó un ministro al diario 'La Nación'. El Ministerio de Trabajo tiene diez días para resolver la impugnación presentada por los gremios enemigos del camionero sobre la convocatoria electoral cegetista del 12 de julio, la siguiente carta que usará la Casa Rosada para dar una nueva batalla contra el líder gremial.
"Todo indica que se va camino a la ruptura sindical", insistía un alto funcionario, y agregaba que el mejor escenario que ya veía la Presidente era una central obrera desdoblada.