El canciller Héctor Timerman y el secretario de Comunicación Pública Alfredo Scoccimarro señalaron a la prensa que cuando Cristina se encontraba trabajando en unos documentos Cameron se acercó a ella de manera sorpresiva.
Tras hablar en ese marco Cameron reclamó respetar el pronunciamiento de los isleños. Por su parte, Cristina respondió que quería entregarle las resoluciones de Naciones Unidas en las que instan al diálogo y lo invitó a llevarlo a la práctica, lo que fue rechazado por el primer ministro británico.
"No fue el lugar ni el momento. El momento de hablar de Malvinas fue la semana pasada en la ONU, donde estuvo la Presidenta pero no el primer ministro", dijo Timerman.
Antes, en un breve encuentro con la prensa antes de la sesión de apertura del encuentro de Jefes de Estado, Cameron reiteró que "los isleños decidieron tener un referendo" el año próximo para decidir sobre su estatus político. En ese sentido, comentó: "Todos debemos creer en el presente en la autodeterminación, no en el colonialismo".
"El mensaje a Argentina es muy claro, escuchen lo que los isleños quieren", agregó el premier. Cameron ya había acusado a Argentina de colonialista por el bloqueo impulsado por el Mercosur contra los buques con bandera de las islas Malvinas, durante una sesión en la Cámara de los Comunes en enero pasado.
La semana pasada, al hablar ante el Comité de Descolonización de Naciones Unidas, Cristina le solicitó al Reino Unido abrir las negociaciones de soberanía y sostuvo que el país "quiere dejar atrás esta historia de colonialismo, esta historia anacrónica y construir una nueva en base al diálogo".