Pero desde aquel puntapié inicial, los convocantes mantuvieron una serie de encuentros con otros sectores oficialistas para ampliar la base política de la agrupación antes de avanzar sobre la expansión geográfica.
El movimiento Evita y La Cámpora fueron invitados, según informa hoy 'El Cronista'. La inclusión de la agrupación de Máximo Kirchner es un tema sensible. "Van a ocupar un segundo plano porque sino Cristina quedaría demasiado pegada", explicó un participante. Pero no terminan ahí: también quieren sumar al debate a dirigentes ajenos al universo K. Socialistas y parte del radicalismo fueron tentados, por ahora sin resultados.
Además buscan a académicos, desde intelectuales de Carta Abierta hasta el juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, que promueve la reforma constitucional para reemplazar el presidencialismo por un sistema de gobierno parlamentario, algo que no cae del todo simpático al kirchnerismo.
Al menos el grupo original pretende dejar afuera de la mesa la polémica por la re-re. D´Elía suele repetir que "la primera que está en contra" es la propia Cristina. En dos recientes actos, la mandataria insinuó que alguien tomará "la posta" en 2015. Sin embargo, agitar ese fantasma ante la oposición sería funcional a los intereses de la Rosada, como una especie de espada de Damocles que podría caer sobre aquellos con aspiraciones presidenciales para 2015, como las del gobernador bonaerense Daniel Scioli.
"El gobierno de Cristina no puede tener fecha de vencimiento porque ya estaríamos peleando la interna. Por lo menos nos conviene sembrar la duda", reflexionó un operador K.
Los organizadores admiten que no podrán evitar que la re-reelección no aparezca en algún momento durante las charlas que organizan y piensan en desplegar en todo el país, mientras esperan tener listo el texto final del proyecto.