En otra categoría, la de Mejor tragicomedia, Hugo Chávez también ha arrasado, por culpar a Washington del cáncer que padecen varios mandatarios latinoamericanos, incluido él. El tercer nombre propio de este pequeño juego es Silvio Berlusconi, que ha resultado vencedor dentro de la mejor Maniobra política, por su habilidad de salir del poder sin pasar por los tribunales. Junto a ellos, la primavera árabe, los indignados o Twitter, entre otros.
Gracias a todos los que han depositado casi 20.000 votos virtuales, con los que han seleccionado los ganadores en las diez categorías propuestas.
Nos disculparán aquellos para los que este tipo de ejercicios no son más que una frivolización y una banalización de una materia tan seria como son las relaciones internacionales. Pero precisamente por ello se hace necesario, de vez en cuando, poder ofrecer otra mirada sobre lo que ocurre en el mundo. No se trata de confundir cultura o pensamiento con espectáculo, como ha advertido recientemente Mario Vargas Llosa, sino de buscar nuevos modos de atraer, en nuestro caso, a los lectores a cuestiones que resultan fundamentales a la hora de entender el entorno en el que nos movemos. Y de procurar, de paso, arrancar alguna sonrisa en estos tiempos que tan pocas oportunidades brindan para ello.