De todos modos, uno de los blancos principales de sus críticas fueron para Viviani, a quien hasta hace poco meses Moyano le había confiado gran parte del poder interno de la CGT. "Habrá que preguntar qué piensan de Viviani sus afiliados. Ellos sabrán qué es lo que piensan de Viviani con lo que hizo. Con el tiempo se sabrá por qué este panquequismo infernal", afirmó.
Cabe recordar que Viviani se convirtió recientemente en un ex aliado de Hugo Moyano, a quien el Gobierno quiere desplazar de la CGT, y se acercó a la Casa Rosada. Justamente, el jueves pasado Cristina Fernández encabezó un acto en la Casa Rosada para anunciar la entrega de viviendas al gremio de taxistas de Viviani.
La interna de la CGT se sigue calentando. En los reportajes que dieron Lescano y Moyano, ambos coincidieron en que la fractura se producirá irremediablemente.
"Con los gordos no hay posibilidad de sentarnos en la misma mesa. Ellos integran la CGT y después se van. Hace ocho años que no están. Siempre hubo divisiones en el sindicalismo, ellos no suman ni restan", aseguró.