Barrionuevo no consiguió que el Ministerio de Trabajo reconociera a la CGT Azul y Blanca.
Pero desde 2008, los gremios de la la CGT Azul y Blanca dejaron de pagar la cuota de afiliación a la Confederación General del Trabajo.
En total, y según datos de Barrionuevo, la CGT Azul y Blanca aportaría unos 400 congresales al Congreso Confederal que se realizará en Ferro Carril Oeste.
Si los opositores a Moyano dicen tener 1.200 delegados, sin la CGT Azul y Blanca tendrían 800.
Si bien la cuestión de la cuota de afiliación no suele ser un elemento indispensable para la participación interna en el sindicalismo, el moyanismo podría hacer valer el reglamento.
Según se estima, un sindicato como el de Gastronómicos debería abonar una cuota de $ 27.000 mensuales, que multiplicado por los 4 años que transcurrieron desde la fundación de la Azul y Blanca, supondría una deuda de al menos $ 1,3 millón, pero el problema no es el dinero sino la oportunidad. Y los 35 gremios hacen un dineral.
Gerónimo Venegas, uno de los ex socios de Moyano, que ahora se reconcilió, confirmó el dato: "Si no se paga la cuota no se puede participar, aseguró, y dijo que el oficialismo cegetista consiguió "el 60% de los congresales".
"Son los que valen a la hora del voto", afirmó.