Para ampliar las pericias, los investigadores decidieron tomar muestras del cadáver y resguardar las prendas de vestir del chico para realizar exámenes más exhaustivos.
Cristian desapareció el lunes cuando salió de su casa para comprar golosinas. Tras la denuncia de sus padres, la Policía encabezó rastrillajes y operativos por la zona costera de Paraná, donde vive la familia. Lo encontraron al otro día, a unos metros de la casa.
El jefe de la División Homicidios, Ángel Ricle, relativizó la versión que surgió ayer sobre la posibilidad de que el crimen haya sido cometido por alguien del entorno familiar. El hombre admitió que el caso "puede llegar a tener en cualquier momento un giro inesperado".