La necesidad de Scioli de contar con fondos frescos ante la falta de recursos por parte del gobierno nacional, y situación parecida se registra en varias intendencias, donde no pocos jefes comunales vienen alertando sobre las dificultades que tienen para pagar el sueldo a sus empleados, lo obliga a tomar decisiones rápidas.
En este marco el gobierno de Scioli busca sacar el tratamiento en la Legislatura del antipático proyecto de reforma impositiva que, además de contemplar una suba del Inmobiliario Rural, también dispone un cuestionado revalúo de las valuaciones fiscales de los campos, así como una serie de aumentos tributarios que se trasladará automáticamente a todos los ciudadanos de la Provincia.
Desde Casa Rosada, quieren que se haga a como de lugar: por decreto. Según pudo saber Urgente24, en una reunión celebrada anoche (22/05) entre Alberto Pérez y funcionarios del kirchnerismo, quienes le han insistido en el decreto, la presión crece cada vez más desde el poder central.
Del otro lado, los ruralistas sighuen el tema muy de cerca. ¿A quién teme más Daniel Scioli? ¿Al campo o a Cristina? ¿Ante quién abdicará?
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Al gobernador, el paquete impositivo no le resuelve el problema económico de fondo, pero lo ayuda. Para no exponerse a una segura derrota legislativa por falta de quórum, el oficialismo de la Cámara de Diputados pateó para el día 30 la posibilidad de debatir el incremento del límite de endeudamiento y, por otro, la cuestión impositiva, tal como lo sugirieron los parlamentarios del FAP, pese al supuesto boicot que ensayó la semana pasada en persona Hernán Lorenzino, ministro nacional de Economía, cuando apretó a la administración Scioli para que sacase la reforma impositiva por decreto.
Explica hoy
La Nueva Provincia: A contramano de lo que aseguró la Gobernación, en la víspera, el jefe del bloque de diputados bonaerenses del FpV-PJ, Juan De Jesús (cercano al vicepresidente Amado Boudou), no descartó la posibilidad de concretar el revalúo inmobiliario por decreto, reforzado por un proyecto de ley que contemple la reforma tributaria, donde se fijen topes al aumento del Inmobiliario Rural. Desde el entorno gubernamental aseguran que Scioli no quiere saber nada con un decreto. En este proyecto, lo que el kirchnerismo duro se juega es la pelea ideológica con el campo y, justamente, el gobernador no quiere pagar un costo político. Aunque cueste muchísimo creerlo y en voz baja, en algunos laboratorios políticos se analiza que la Rosada no tiene en cuenta la posibilidad y la implicancia que podría llegar a alcanzar un portazo de Scioli. En rigor, parece una expresión de deseos de no pocos peronistas ortodoxos.
En paralelo, asociaciones defensoras de consumidores y legisladores de la oposición insisten en rechazan el aumento de un 180 por ciento en las tarifas de agua que se decretó desde la Provincia.
Así las cosas, a Daniel Scioli se le presenta una disyuintiva: ¿ponerse en contra al campo o distanciarse aún más de Cristina?