Frente a las críticas expresadas oportunamente por Hugo Moyano en materia económica, Caló admitió tener "una visión más justa del modelo económico (promovido por el kirchnerismo)" y reconoció que éste "nos hizocrecer a todos".
"Que el gobierno me vea rubio y de ojos celestes, a mí no me mueve el amperímetro", expresó Caló, diferenciándose del actual líder de la CGT, quien se ha quejado de que "al negro Moyano el gobierno no lo recibe" (ver nota relacionada).
El titular de la UOM señaló, además, que no va a "entregar jamás la bandera de los trabajadores" y sostuvo que no puede entender los motivos que generaron una ruptura del diálogo entre Hugo Moyano y la Casa Rosada.
Por ello, el metalúrgico aseguró que uno de los reclamos que mantendrá de acceder a la CGT será la modificación de los topes dispuestos en el Impuesto a las Ganancias y reconoció que "este punto pendiente se lo hicimos saber al ministro de Trabajo", Carlos Tomada, con "la firma" del último convenio salarial.
Sin embargo, Caló explicó que "hace seis meses estábamos todos aplaudiendo en Casa Rosada a la señora (Cristina Fernández), y no hubo tantas cosas graves como para que se rompa esa relación que tiene que haber entre el gobierno y los trabajadores" a través de la CGT.
El dirigente cegetista manifestó que "no entra en mi cabeza" esta situación y reconoció que si bien "siempre va a haber problemas entre los trabajadores y el gobierno, eso no quita que podamos tener un diálogo, sea con un gobierno radical, peronista o socialista".
Más allá de esto, Caló indicó: "Yo con Moyano no tengo ningún problema. Si tengo que sentarme con él a tomar un café, me siento. Es un buen compañero", dijo.
"Al compañero Moyano lo he acompañado en estos últimos cuatro años. Nunca dije nada. Pero entiendo, junto a muchos compañeros, que hay que cambiar la forma de conducir la CGT. Si hay otro compañero que lo puede hacer mejor que Caló (en una nueva conducción), bienvenido sea", expresó.
Para respaldar sus aspiraciones a liderar la CGT, Caló admitió tener "cuarenta años de vida metalúrgica" y comentó que sus comienzos en el sindicalismo fue de la mano de Lorenzo Miguel, en el año 70.
"Tengo más años de gremialista que de joven", expresó el dirigente metalúrgico, quien admite que busca "copiar un poco" los estilos de conducción de sus antecesores, Augusto Vandor y Lorenzo Miguel.