Daniel Scioli no habló, y fue Cristina quien cerró el acto con su discurso con referencias al intercambio comercial, producción de manufacturas y defensa del “modelo” con pedidos de “responsabilidad” a los sindicatos, empresarios e intendentes.
También se manifestó "contenta" por la fuerte inversión en Ciencia y Tecnología, en valor agregado, que vive el país, al tiempo que destacó que tenemos un "recurso humano muy competitivo", en esas áreas.
Asimismo sostuvo que la expropiación del 51% de las acciones de YPF, en favor del Estado, significa "no solamente extraer petróleo o gas, sino también para el desarrollo tecnológico, que se puede hacer en base ello" y agregó que "estamos apostando mucho al desarrollo de proveedores de Shale Gas, que somos la tercera reserva del mundo".
Luego repasó la relación comercial bilateral con Estados Unidos donde precisó que “Argentina en 2003 Argentina tenía superávit comercial con USA de 1.125 millones de dólares. En 2004 cayó y en 2005 se ubicó en 495 millones (…) tras la reestructuración de la deuda externa y el pago al FMI y la industrialización que comienza en el país” en coincidencia con el “déficit comercial con USA porque USA es proveedor de maquinarias”, etc.
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Luego informó que en 2011 ese déficit llegó 3.450 millones por lo cual agregó que le dijo a “Obama que le estaban informando mal” y que no es culpa de los países que se industrializan.
También se permitió bromear: “Las golosinas…si hacemos lo que quiere Cormillot nos aburrimos mucho, ¿quien no se puede dar el placer de agarrar un chocolate?…es una maravilla, ver en tus pibes la alegría de comprarle a tu hijo una golosina”.
Tras esas breves palabras y antes de partir, Cristina se cruzó en el escenario con Scioli a quien despidió con un beso. Ese fue el único dato de la jornada en la relación entre ambos luego del anuncio público del mandatario provincial de que pretende sucederla en 2015 y tras una semana enmarcada en la puja que mantiene el gobernador con su vice, Gabriel Mariotto, quien anticipó mediáticamente que sólo responde a la jefa de Estado y que él (por Scioli) debe hacer lo mismo.
Un silencio llamativo y todo una señal cuyo significado solo conoce Ella.
La planta Victoria de Kraft –la segunda empresa mundial de alimentos- opera, según se informó, con tres turnos, y con una producción mayormente destinada al mercado interno, y el resto exportada a Brasil, Colombia, México, Chile, Uruguay y Paraguay.