Además, y por otro lado, el titular del gremio que agrupa a los peones de taxis, Omar Viviani, se reunirá hoy con gremios afines y podría anunciar su decisión de competir con Hugo Moyano en las elecciones próximas en la central obrera.
De esta manera, a sólo 59 días del congreso que debe elegir a las nuevas autoridades de la CGT, siguen las divisiones.
Viviani acaba de distanciarse del camionero y contaría con la luz verde del Gobierno para candidatearse a secretario general de la CGT. Es más: un rumor que circuló este fin de semana es que Viviani anunciaría hoy su lanzamiento.
Hasta ahora, el sindicalista que reunía más apoyos, incluso del Gobierno, para pelear la CGT contra Moyano era el titular de la UOM, Antonio Caló. Pero el metalúrgico habría caído en desgracia con la Presidente por el paro nacional que la UOM realizó el jueves.
Entre los "gordos" y el barrionuevismo aseguran que Viviani "de ninguna manera" podría ser el candidato de la unidad antimoyanista para enfrentar a Moyano. Pero la visión de los "independientes" (UOCRA, UPCN, Obras Sanitarias) es diferente.
"Lo de Viviani empezó a tomar cuerpo", dijeron ayer en ese sector. Y agregaron: "Algunos gremios ya recibieron desde un ministerio importante el mensaje de que se lo debe apoyar".
Aunque se mostraba cada vez más alejado de Moyano, el taxista terminó de romper con el camionero el jueves pasado, cuando anunció que no buscaría la reelección en la poderosa Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT ). Desde el moyanismo le habían advertido que si quería un nuevo mandato debía apoyar a Moyano en la interna de la CGT.
La reunión de la CATT fue fuerte y hubo acusaciones cruzadas.
Viviani, incluso, le pasó una factura a los moyanistas por unos silbidos que le habrían propinado durante el acto del pasado 29 de marzo en el que se recordaron los 30 años de la marcha de la CGT contra la dictadura. "Me quedé sorprendido con la recriminación, porque estuve en ese acto y no escuché ningún silbido. Para mí fue una excusa para tomarse el avión", dijo a un aliado del camionero. Al día siguiente, Viviani vació su oficina en la CGT.