"Vine para que sepan que no soy un ogro ni todo lo que dicen los medios. Capaz que piensan que tengo un arma en mi despacho; no sé", expuso de pie.
Según 'Clarín', el líder de la CGT, llegó al convite acompañado por su hijo Facundo, diputado nacional y jefe del gremio del Peaje, por Guillermo Marconi (Arbitros) y por Omar Plaíni (Canillitas).
"No creo que la sociedad esté pensando en una reforma constitucional. La sociedad anhela otras respuestas", aseguró ante una posible re-reelección de la presidente Cristina Fernández y agregó: "Los terceros mandatos no suelen ser buenos". Pero, como Moyano se está postulando él mismo para un tercer mandato al frente de la CGT, remató con un chiste: "Nunca fueron buenos, salvo que haya alguien con condiciones".
Además, deslizó una fugaz crítica al metalúrgico Antonio Caló, máximo aspirante a sucederlo: "Prefiero perder con dignidad que ganar con vergüenza. Si gana Caló será con el apoyo del Gobierno", dijo Moyano.
Luego, encadenó otros reproches al Gobierno. Reclamó respuestas a las exigencias de la CGT (hizo hincapié en la modificación del impuesto a las ganancias y en la obtención de beneficios para acceder a viviendas) y reprobó la masividad de los planes sociales. "En su momento estuvo bien, pero no debe ser un hábito porque lo que verdaderamente dignifica es el trabajo. Quienes reciben un plan son prisioneros para ir a las movilizaciones", sostuvo.
Moyano evitó mensajes apocalípticos, pero se mostró preocupado "porque algunas empresas ya comenzaron a despedir trabajadores". Y agregó: "La inflación no es tan grave como la de los 90. No estamos tan mal ni tan bien como dicen. Pero lo que no es bueno es que el Gobierno se las crea que está todo bien".
Entre canapés de entrada y pollo con arvejas y papas fritas de plato principal, Moyano repitió otro de sus conceptos favoritos: "En algún momento se va a dar que un sindicalista pueda ser Presidente en la Argentina". A su lado, en la mesa principal del salón, Facundo Moyano asentía.
El camionero suele aceptar charlas abiertas, por lo general en universidades. Ya estuvo en varias del interior del país y en las instituciones privadas porteñas de El Salvador, de Palermo y de Belgrano, entre otras.