La iniciativa final surgió del consenso de 15 proyectos impulsados por diputados de diferentes bloques como Diana Conti (FPV-Buenos Aires), Marcela Rodríguez (Democracia Igualitaria y participativa-Buenos Aires), Gustavo Ferrari (Frente Peronista- Buenos Aires), Sergio Pansa (Frente Peronista-San Luis), José Mongelo (FPV-Chaco), Ivana Bianchi (Frente Peronista- San Luis), Gerardo Milman (GEN- Buenos Aires), Adela Segarra (FPV-Buenos Aires) y Celia Arena (FPV-Santa Fe), entre otros.
El proyecto propone la reforma del artículo 80 del Código Penal en los incisos 1 y 4, e incorpora la figura del femicidio en el Código Penal como un tipo agravado de homicidio, establece agravantes por el vínculo y descarta el uso de circunstancias excepcionales de atenuación cuando el hombre tenga antecedentes por violencia.
El proyecto modifica el artículo 80 del Código Penal en su inciso 1 estipulando que se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua al que matare "a su ascendiente, descendiente, cónyuge, o a la persona con quien mantiene, haya mantenido, o haya infructuosamente pretendido iniciar una relación de pareja, sabiendo que lo son".
En la legislación actual la redacción sólo se incluye a "ascendiente, descendiente o cónyuge".
En tanto, y a partir de la nueva redacción -que define al femicidio como un crimen hacia "una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género"- incorpora además como causales "placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su expresión".