Esta vez, se prevé, volverá a pedir la actualización del mínimo no imponible de Ganancias, eliminación de los topes a las asignaciones familiares, cancelación de la millonaria deuda que el Estado tiene con las obras sociales sindicales y paritarias libres.
La guerra entre el Gobierno y el titular de la CGT es total y ya está declarada, al punto que dicen que el oficialismo estaría preparando una ofensiva que podría llegar a fulminarlo. ¿Cómo? Apuntando directamente contra las millonarias empresas vinculadas a él. Podría hacerlo la AFIP o algún otro organismo, sobre cualquiera de la compañías que conforman ese núcleo: Covelia, la más conocida, recolectora de residuos, Guía Laboral, que según el diario 'La Nación' en 2010 facturó $400 millones, e Ivetra, presidida por el ex juez Daniel Llermanos, abogado de Moyano y la CGT.
Sucede que sus relaciones con el oficialismo están cada vez más complicadas pero, en el fondo, el camionero también necesita resguardar el poder que le queda en otro ámbito: el próximo 12 de julio se elegirán nuevas autoridades de la central sindical, y Moyano buscará su tercer mandato consecutivo.