Cabe recordar que a fines de 2010, en el raconto de las figuras políticas que más habían usado las redes sociales en ese año, el diario ABC de España mencionó al canciller argentino, Héctor Timerman, definiéndolo como "Twitterman", por la afición del ex periodista a la famosa red social Twiter.
"Ministro de Asuntos Exteriores de Argentina desde el pasado mes de junio, cualquier parecido entre Héctor Marcos Timerman y el cuerpo diplomático es pura coincidencia. El campo de batalla elegido por este ex periodista para declarar la guerra a columnistas, políticos y medios de comunicación que no comparten su ideología es Facebook y Twitter. Su incontinencia con la tecla, en los mensajes de 140 caracteres, le ha valido el apodo “Twitterman”. En esta red social se siente como pez en el agua pese a que inicialmente eligió como avatar un pingüino gigante. La imagen forma parte de su innegable y permanente capacidad de adulación al difunto Néstor Kirchner y a la presidenta, Cristina Fernández, ya que el palmípedo fue el emblema de ambos.
Pero ahora todo cambió. ¿El canciller estará optando por mantener un más bajo perfil? ¿O es que fue presionado para tener menor exposición?