Otro arrugue de la presidente Cristina Fernández fue en relacion a su ofensiva malvinizadora. A apenas dos semanas de haber denunciado pomposamente en la ONU nada menos que la militarización del Atlántico Sur, Cristina pasó este jueves 01/03 a discursear sobre vaguedades, omitiendo toda mención al tema.
Cristina paso de la intención de impedir los vuelos de Lan y dejar desconectado al archipiélago del continente americano, a anunciar 3 vuelos semanales desde Buenos Aires a Puerto Argentino.
Hoy el vuelo de Lan es el único enlace de las islas Malvinas con América del Sur y la principal conexión con el exterior para los 2.913 habitantes del archipiélago.
En 1999, el entonces presidente Carlos Menem firmó con el primer ministro Tony Blair un acuerdo de comunicaciones por el cual la Argentina permitió el uso de su espacio aéreo para que la aerolínea chilena Lan realizará vuelos a las islas.
En virtud de este acuerdo, Lan Chile opera un vuelo semanal a Malvinas que parte de Santiago, realiza escala en la austral ciudad chilena de Punta Arenas y aterriza en el aeropuerto militar británico de Mount Pleasant, a 48 kilómetros de Puerto Argentino (Port Stanley), la principal población de las islas.
Una vez por mes, este vuelo de Lan Chile hace escala, a la ida y a la vuelta, en la ciudad argentina de Río Gallegos, ubicada a 790 kilómetros al oeste de Malvinas.
Esta nueva actitud de la Presidente habla por las claras que la Casa Rosada tomó debida nota del mensaje que emitiera días atrás el Departamento de Estado Norteamericano en el sentido de que la remanida militarización en realidad no existe. Es más, habría discretas advertencias de la diplomacia de Washington a nuestra Cancillería acerca de que sería muy mal visto que la Argentina intentara malvinizar la Cumbre de las Américas que se celebrará el 14 y 15/4 próximo en Colombia. En un giro amistoso, la mandataria propuso entonces ahora que haya tres vuelos semanales de Buenos Aires a Puerto Argentino.
Por último y pese a la pirotecnia verbal contra la gestión de Mauricio Macri, la Presidente mantuvo la seguridad de la Policía Federal en los subtes, sin duda previendo que cualquier episodio de inseguridad que se produjera por ausencia policial podría generar una reacción social contra el Gobierno.