Además, la primer mandataria señaló que "es importante discutir cómo se distribuye el trabajo en la Argentina y cuáles son los salarios en cada sector, para que haya una distribución del trabajo, y no solamente que vía aumento de la productividad se tengan siempre los mismos empleados y no ingresen otros nuevos que quedan en el circuito negro o sin empleo".
Al respecto, destacó que "es responsabilidad de la dirigencia gremial, no sólo preocuparse de quienes están adentro de su sindicato, sino de todos los trabajadores. Y los empresarios tienen que entender que no solamente es aumentar la productividad, sino también la inversión para incorporar más gente, para poder atender más y mejor al mercado interno".
Estas palabras parecen haber sido un mensaje al líder de la CGT, Hugo Moyano, quien actualmente se encuentra distanciado del Gobierno, y cuyo hijo, Pablo, mantuvo en las últimas semanas una protesta qye incluyó bloqueos y movilizaciones, además de duros cruces con funcionarios.
Finalmente, Cristina Fernández aseguró que no quiere "ninguna Argentina de fantasía" sino "una Argentina real" e instó nuevamente a gremialistas, empresarios, políticos y dirigentes sociales a "valorar" y "cuidar" el país.
"Es importante que advirtamos en qué mundo estamos y la Argentina que tenemos. No para decir que somos los mejores o que vivimos en Disney World, que por cierto no nos gustaría tampoco vivir en Disney World porque sería vivir en la irrealidad. Eso es un mundo de fantasías", sentenció en un acto en Casa Rosada.
Tras entregar créditos productivos, Cristina sentenció: "Yo no quiero ninguna Argentina de fantasía, me gusta esta Argentina real, que estamos construyendo y creciendo con inclusión social. Yo les pido un esfuerzo a los que tienen representacion dirigenciales, gremiales, empresariales, sociales y política, que esta Argentina real, en este mundo real, la valoremos y por favor la cuidemos".
# Contra los agropecuarios
Por otra parte, Cristina dijo que el daño por la sequía "es mínimo afortunadamente", pero exhortó a los productores agropecuarios a que destinen parte de su rentabilidad a la contratación de seguros ante fenómenos de este tipo para "no tener que pedirle a Dios" por la lluvia "ni dinero al Estado".
"Afortunadamente la sequía que parecía que iba a ser terrible no lo fue... El daño es mínimo afortunadamente para los productores y para los argentinos en general", sentenció durante un acto en la Casa Rosada.
No obstante, Fernández instó a los sectores agropecuarios "con tanta rentabilidad a contratar seguros contra sequía, granizo y helada" para "no seguir rezando por ello a Dios y no seguir pidiéndole dinero al gobierno".
"No podemos en una actividad tan dinámica seguir pidiendo a Dios o al gobierno", señaló Cristina.