La ampliación, que se acercó al 30%, llevó el listado a 886 sustancias en la versión más extensa desde 2019. Anteriormente, el Gobierno reconocía como estupefacientes a 632 sustancias de diferente tipo.
El Código Penal prevé que el término “estupefacientes” comprende los estupefacientes, psicotrópicos y demás sustancias susceptibles de producir dependencia física o psíquica, que se incluyan en las listas que se elaboren y actualicen periódicamente por decreto del Poder Ejecutivo.
Entre las más destacadas, se incluyeron distintos tipos de catinonas sintéticas (45), benzodiacepinas (34), cannabinoides sintéticos (27), lisergamidas o LSD (10), análogos del fentanilo (8), nitacenos (9), barbitúricos (11), fenmetrazinas (10), fenidatos (7), además de otros psicotrópicos y opioides (+64).
De la lista, las sustancias más destacadas por su peligrosidad son los sintéticos de cannabis, los derivados del fentanilo y los análogos del LSD. De estas derivan drogas de alta circulación e impacto por el consumo, además de una elaboración sin controles ni estándares sanitarios.
Si bien estos números revistieron una interpretación positiva del oficialismo, la otra realidad que rodea los datos es la presencia penetrante del fenómeno narco en todo el territorio nacional. Con la ciudad santafesina de Rosario como epicentro de la problemática, se comenzaron a revelar otros puntos geográficos con grave compromiso de la seguridad.
En ese sentido, una de las zonas más expuestas fue la Frontera norte, donde las fuerzas de seguridad desplegaron operativos especiales para contener la avanzada desde países limítrofes. Sin embargo, este aumento de la presencia no mermó la circulación, con decenas de casos registrados especialmente en el espacio aéreo, donde aeronaves de todo tipo mostraron el bajo nivel de protección que aún se mantiene.
Tan solo en el NOA, el kilaje de droga decomisada aumentó un 32% respecto al 2024, pasando a 12 toneladas. Esto respondió a más operativos, aunque también reveló la presencia intensa del narcotráfico en la zona.
Narcotráfico Rosario
Presupuesto 2026
Según el proyecto aprobado por el oficialismo, la asignación de recursos destinados a la lucha contra las drogas anotó un empate nominal respecto al del 2024, lo que implicaría un retroceso práctico teniendo en cuenta la aceleración de precios. Los distintos programas referidos acumularon una aprobación presupuestaria de 133.391 millones de pesos, lo que implicó un retroceso nominal del 12%.
Si bien el Gobierno anunció un aumento en los recursos para combatir el tráfico de drogas, eso podría darse en asignaciones puntuales y no en la totalidad de los programas, algo que va a tono con la política superavitaria que plantea la administración libertaria a nivel económico.