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Luis Juez y Rodrigo De Loredo se tienen que poner de acuerdo.
De ahora en adelante, Luis Juez y Rodrigo De Loredo harán campaña como si ambos fueran a quedarse con la candidatura. Ello se dispuso ante el avance irrefrenable de la campaña del oficialismo peronista, que tan solo tiene que definir el nombre del o la vicegobernadora.
Claro, en Juntos por el Cambio no quieren permitir más especulaciones a Juez y De Loredo. Hasta aquí, el jeugo del misterio le salió muy caro a Juntos por el Cambio.
La principal consecuencia de la demora, que todavía tiene por estirarse, es el traspaso de dirigentes e intendentes radicales al peronismo cordobés. Hartos de la duda, y muchos disconformes con el trato recibido por parte de la dirigencia de la capital cordobesa, varios nombres decidieron cambiar de fila ante la oferta peronista de hacer llegar obras y partidas a sus comunas y municipios.
Si bien no hay un número, la pérdida sería ostensible. Al menos en un recuento de bastiones.
Así las cosas, en Juntos por el Cambio ya saben quién será el candidato a gobernador: el mejor parado en la encuesta. Sin embargo, eso será solo el puntapié inicial, con poca pista para despegar por delante.
Luego de la definición de fines de marzo, Juntos por el Cambio deberá acelerar para definir el resto de las candidaturas, que prometen ser tanto o más conflictiva que la primordial. Todo ello en un enredado tejido de cientos de intendentes y dirigentes que van a reclamar su porción.
¿Y el que pierda?
Según el “preacuerdo” el perdedor de la encuesta definitoria tendrá que ser soporte directo del ganador, siguiendo la campaña palmo a palmo. Para De Loredo, una derrota presenta un mejor escenario que para Juez.
Además de la juventud del radical, también está abierta la opción de correr por la intendencia. Allí, Rodrigo De Loredo tendría serias chances de ganar, recuperando una verdadera casa del radicalismo.
De no ser así, también le quedaría bien el saco de vicegobernador. En Córdoba, esa figura es muy importante e influyente, sobre todo a nivel legislativo.
Para Luis Juez, una derrota culminaría su deseo de ser gobernador. Y tal vez los mejores años de su carrera política.
El ex intendente no tiene el municipio como una opción tras un paso olvidable. Aunque la vicegobernación si podría ser un premio consuelo satisfactorio.