Esos números implican que alrededor de 900 mil personas se abstuvieron de ejercer su derecho al voto en la elección a gobernador, y casi 700 mil en la elección a intendente. Así, casi la mitad del padrón total cordobés manifestó un disconformidad inocultable con la oferta política local, que polarizó entre el PJ cordobés y la sucursal local de Juntos por el Cambio.
Esa disconformidad, al que se le sumó un buen porcentaje de votos blancos y nulos, es una de las bases sobre las que Milei ha palanqueado su candidatura. Una base de votos que, si bien no sería total ya que existen numerosas razones para no ir a votar, resulta suculenta a la hora de pensar en el volumen de “enojados” que podrían ser motivados por la figura de Javier Milei.
Milei Móvil.jpg
Javier Milei va a Córdoba en el Milei Móvil.
De hecho, la chicana entre los peronistas y sus opositores pasa por la cantidad de votos cada 10 personas que recibió cada uno. Desde Juntos por el Cambio señalan que solo 3 de cada 10 votantes llevaron al PJ a controlar la provincia y el municipio, mientras que el oficialismo se mofa de que apenas 2 de cada 10 votantes eligieron al “cambio”, dejando libres al menos 5 votos para el resto de los espacios.
Con vista a ello, Javier Milei parece tener en Córdoba terreno fértil para trabajar su candidatura y, por ello, le va a imprimir mucha intensidad a la campaña allí. El “Milei Móvil” va a estar presente en numerosas oportunidades hasta las PASO según precisaron los armadores cordobeses encargados de recibir al economista porteño.
El escenario planteado en Córdoba le propone a Milei una pelea palmo a palmo con Juan Schiaretti para disputarse la victoria personal en Córdoba (no por espacio). De hecho, el gobernador actual y el economista encabezaron casi todas las encuestas de intención de votos.
https://publish.twitter.com/oembed?url=https%3A%2F%2Ftwitter.com%2Fbetovaldez%2Fstatus%2F1684594891093889024&partner=&hide_thread=false
Con un Juntos por el Cambio muy golpeado por la falta de apoyo del voto anti K, el diputado porteño buscará juntar a los caídos y decepcionados de la propuesta opositora. Pero no la tendrá fácil.
En frente tendrá a un PJ local muy centrado en volver a facturar su potencial de voto tal y como lo hizo en las provinciales y municipales. Con esos triunfos frescos, el llaryorismo buscará que Juan Schiaretti atraviese el umbral de las PASO apuntando también al voto anti K.
Quedar como el más votado en Córdoba sería un capital de campaña innegable de cara a las generales. Esa bandera que aún no pudo flamear en el interior por haber tenido pocas y fallidas participaciones de candidatos locales patrocinados.
Más contenidos en Urgente24
Bancos en alerta por Moody's y dolarización de Javier Milei
Acuerdo con el FMI: "El pago de US$ 3400 millones se hará"
Interna en el campo: Sergio Massa partió a la Mesa de Enlace