Según un comunicado oficial difundido este miércoles, el director general de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) de Chile, Jorge Bunster, se reunió el martes con autoridades del Gobierno argentino para analizar este asunto y en las que "se les transmitió la preocupación del Gobierno chileno y el sector exportador".
En una reunión entre Bunster y el secretario argentino de Comercio Interior, Guillermo Moreno, se acordó "ir monitoreando caso a caso los efectos de las medidas" y el argentino "se comprometió a revisar un listado de casos que a la fecha presentan problemas".
Bunster también se reunió con el secretario argentino de Relaciones Exteriores, Eduardo A. Zuaín, al que subrayó la relevancia del comercio bilateral y "la importancia de seguir trabajando en coordinación" en asuntos de comercio exterior, incluido el G-20.
Las autoridades chilenas ya sostuvieron reuniones similares el pasado 9 de febrero en Buenos Aires. En Chile, las quejas contra las medidas administrativas en Argentina han llegado desde el ámbito empresarial y político.
La Asociación de Exportadores de Manufacturas y Servicios (Asexma) de Chile solicitó el martes por carta al presidente, Sebastián Piñera, que trate este asunto con Cristina Fernández, y esa misma petición hizo hoy Víctor Pérez, dirigente de la oficialista chilena Unión Demócrata Independiente (UDI).
En 2011, las exportaciones a Argentina alcanzaron los US$1.184 millones, mientras que las importaciones llegaron a US$4.755 millones, lo que arroja un superávit comercial de más de US$3.000 millones en favor de Argentina.
Paraguay y Uruguay también habían manifestado su disconformidad con la posición adoptada por el gobierno argentino (ver nota relacionada).