Tips para tener en cuenta y no correr riesgos
- El auto debe estar en un terreno llano para evaluar el estado de los neumáticos y que todo esté en su correcto lugar. Un modelo de calle normalmente se utiliza entre 16.000 a 24.000 km por año.
- Verificar la documentación y el registro del mantenimiento.
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Motor y Transmisión: en un modelo automático no se deben sentir cambios forzados. En un modelo manual, verificar que la palanca de cambios no esté dura.
- Verificar el estado de la correa de distribución (preferentemente que sea nueva).
- Chequear que las mangueras no tengan fisuras ni pérdidas.
- Revisar el estado de los cilindros del motor y las bujías, si se puede. Y que el aceite sea nuevo.
- Chequear si el auto está usando líquido refrigerante o agua. Es necesario abrir la tapa del radiador en frío. El líquido refrigerante es rojo. Si usaron agua puede que internamente este oxidado.
- Revisar la carrocería para saber si el modelo tuvo choques estructurales.
- Frenos: tocar los discos y verificar que no estén ásperos o rayados.
- Revisar que no haya óxido en el caño de escape. Si el escape echa humo es una mala señal.
- Mirar el estado de los asientos, el volante y los pedales.
- Revisar el estado de las luces y los sensores. Al encender el auto mirar de inmediato el tablero, para chequear que no se enciendan luces testigo en rojo.
- Encender el aire acondicionado para verificar que funcione como corresponde.
- Prestar atención a los ruidos de arranque al encender el motor, para descartar que no haya un sonido fuera de lo común.
- Antes de comprar un usado, lo ideal es poder manejar el vehículo por un tiempo y pasar por baches con el fin de detectar ruidos de la suspensión. Además, revisar el funcionamiento de los frenos para descartar que hagan ruidos extraños, estén duros o esponjosos o se quede abajo el pedal.
- La aguja de la temperatura del auto debe estar en la mitad siempre.
- Sentir si el volante hace algún ruido, revisar que las puertas cierren bien y que las ventanas abran y cierren correctamente.
- Verificar el estado de la rueda de auxilio y los accesorios para su uso.
- Revisar el desgaste de los neumáticos. Según donde esté desgastado se puede detectar un problema de alineación o de balanceo.
- Para comprobar el kilometraje, lo ideal sería poder escanear la computadora de a bordo del auto.
La venta de autos usados cayó en julio11,5%
Por otro lado, más allá del funcionamiento interno, la primera impresión cuenta. Lo recomendable es chequear el estado general de la pintura, el parabrisas, la luneta y los faros, y asegurarse que no haya fricciones ni ruidos extraños. Revisar y probar el interior también es importante, tomarse el tiempo para chequear todos los instrumentos y accesorios, desde cada cinturón de seguridad hasta el techo solar, el sistema de audio o la pantalla táctil.