Aléjate del estrés
La disfunción eréctil también puede ser el resultado de un problema relacionado con la salud mental, como depresión, ansiedad, estrés, preocupación y más. Pero, ¿A qué se debe esto?
"El cerebro cumple una función clave en la activación de la serie de sucesos físicos que provocan una erección, en la que el primero es la sensación de excitación sexual. Varios factores pueden interferir en los sentimientos sexuales y provocar o empeorar la disfunción eréctil", explica la Clínica Mayo.
Mantén un peso saludable
La obesidad es un factor de riesgo de muchas enfermedades, incluida la impotencia sexual.
Según el sitio especializado Sanitas, los problemas que la obesidad genera en el riego sanguíneo, por la acumulación de grasa en las arterias, hace que no llegue suficiente sangre al pene, lo que puede causar disfunción eréctil en el hombre.
En cambio en la mujer, se puede ver limitado el flujo de sangre en el clítoris, lo que podría afectar la capacidad de alcanzar en orgasmo.
Evita el colesterol alto
El colesterol alto es otro factor de riesgo de impotencia sexual. En este caso, tener niveles elevados de colesterol LDL o 'colesterol malo' puede provocar ateroesclerosis, que a su vez, afecta a las arterias del pene y las erecciones.
Así lo explica el manual de Merck Sharp and Dohme (MSD): "La ateroesclerosis bloquea parcialmente la irrigación sanguínea a las piernas. Por lo general, también se bloquean las arterias que irrigan el pene, lo que disminuye la cantidad de sangre hacia este y causa disfunción eréctil".
Cuídate de la diabetes
La diabetes y la disfunción eréctil están estrechamente relacionadas. La organización Diabetes UK indica que "los hombres con diabetes tienen 3 veces más probabilidades de tener problemas para lograr o mantener una erección".
Esto puede deberse a varias razones, como un flujo sanguíneo limitado, daño en los nervios o daño en los vasos sanguíneos, originado por la diabetes.
Aunado a esto, la diabetes también es una causa importante de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores.
Haz ejercicio físico
Hay estudios que demuestran que la relación entre la inactividad física y la disfunción eréctil, es real y cada vez mayor.
Un amplio estudio en el que participaron más de 30 mil hombres, realizado por el American College of Physicians, sugirió que el sentarse a ver televisión diariamente y durante varias horas es la actividad más nociva para la erección.
Por el contrario, otras investigaciones han demostrado que el ejercicio regular es uno de los mejores medicamentos para la disfunción eréctil.
Deja de fumar
La disfunción eréctil es más común en los fumadores y existe una mayor probabilidad de que se vuelva permanente si no se deja este hábito.
Al respecto, la doctora Maureen Acuña Rodríguez, del Centro de Atención Integral en Drogas (CAID) San Carlos, en Costa Rica, explicó lo siguiente en el sitio del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA):
“El pene necesita un flujo importante de sangre para alcanzar la erección, por lo que si no recibe la suficiente no se conseguirá. En este aspecto se puede enfatizar que no solo la nicotina sino muchos de los componentes del tabaco producen un efecto de reducción del diámetro de las venas y arterias, dificultando el paso de la sangre”.
Ten cuidado con ciertas medicinas
Finalmente, la disfunción eréctil también puede ser un efecto secundario de muchas medicinas comunes.
El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales, que forma parte de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, nombra algunas como: medicinas usadas para el cáncer de próstata, antidepresivos, sedantes, supresores del apetito y medicinas para úlceras.
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