Talleres dio el batacazo en el Monumental y venció a River en un partidazo
Federico Girotti sentenció la ley del ex y convirtió para Talleres, tras un blooper de Paulo Díaz. River lo buscó pero no tuvo suerte.

Federico Girotti sentenció la ley del ex y convirtió para Talleres, tras un blooper de Paulo Díaz. River lo buscó pero no tuvo suerte.
El único tanto del encuentro lo marcó Federico Girotti, con pasado en River y confirmando la inexorable ley del ex. El delantero estuvo atento y rápido para aprovechar una falla en salida de Paulo Díaz. El chileno avanzaba desde el fondo con pelota dominada, cuando se resbaló inesperadamente y le dejó la pelota servida a su rival, que encaró a Armani, lo eludió y definió de zurda.
El gol de Girotti fue a los 11 minutos. A partir de ese momento, el elenco cordobés se dispuso a jugar un muy buen partido desde lo defensivo, plantando líneas muy estrechas y no dejando jugar a River en el centro del campo. Talleres dejaba los espacios a espaldas de sus defensores, pero River jamás explotó esos espacios con juego largo. Lógicamente, dado que en Borja y Colidio no tenía los intérpretes para hacerlo.
La T estuvo fina para ganar los duelos individuales, y rápido para cortar toda cadena de pases que el Millonario quisiera elaborar. Esa intensidad en el foco y la atención la mantuvo a lo largo de todo el 1T, frente a un River a cuyo entrenador se lo vio fastidioso en varios tramos del encuentro.
En el 2T, sin embargo, el equipo de Núñez mejoró. Talleres puso el pie en el freno, y River aceleró. Aunque sin suficiente claridad, logró atacar más y mejor. Esa intensidad de Talleres disminuyó un poco, y lo dejó al rival venirse encima. Así llegó a varias chances claras en las que pudo haber convertido.
Esta vez, la suerte no estuvo a su favor. Ni siquiera con los ingresos de Solari, Echeverri y Mastantuono (este último de gran actuación), que le dieron más claridad a los ataques pero a quienes le faltó el toque final. Borja volvió a carecer de fineza, y Colidio también. Como contracara, un gran Guido Herrera defendió los tres palos de Talleres convirtiéndose en figura.
Facundo Tello, árbitro del encuentro, no dudó en las decisiones de dos jugadas que bien podrían haber sido interpretadas como penal. Mucho más la que incluyó un foul sobre Nacho Fernández, que el colegiado interpretó como un contacto que el propio volante Millonario había buscado. La otra fue una carga sobre Mastantuono por la espalda, la cual Tello determinó que el de River se había dejado caer.