El organismo que gestiona el transporte público en China buscaba desde 2013 una alternativa al metro y al autobús para aliviar la congestión de las grandes capitales.
La formación que estaba en pruebas en ciudades como Zhuzhou, llega ahora a Yibin de forma definitiva.
La línea T1 del ART en Yibin tiene una longitud de 17,7 kilómetros y se espera que sea usada por más de 10.000 usuarios a diario, aunque el próximo paso, la convertiría en una línea de alta velocidad, con 25.000 usuarios diarios. Este tren funciona con grandes baterías que permiten viajar a 70 km/h.
Lo singular es funcionar de forma autónoma sobre esos raíles virtuales de 3,75 metros de ancho pintados en la carretera. El tren cuenta con una combinación de LIDAR (tecnología láser que hace el mapeo) y GPS que guía al vehículo a través de las calles de forma similar a como se comportan los coches autónomos.
Esta solución puede llegar a ser mucho más económica que el tranvía: frente a los 150 a 200 millones de yuanes que cuesta un kilómetro de tranvía, así se podría reducir ese mismo costo a 50 o 100 millones de yuanes para la misma distancia.