Otro estudio sobre el tema, publicado en la revista Environmental Science and Technology, el cual recogió 159 muestras de gas de hogares de California en pos de determinar los tipos de sustancias gaseosas que emiten las estufas cuando están apagadas, delató que pierden benceno, tolueno, etilbenceno y xileno, que pueden afectar la salud de las personas generando patologías crónicas o momentáneas.
El benceno es traído desde las cañerías de gas hacia las viviendas, llegando a liberar a la atmósfera un equivalente a lo liberado por más de 60.000 vehículos. A su vez, el benceno es muy cancerígeno, pudiendo provocar diversos cánceres y leucemia, además de trastornos en la sangre.
Por su parte, dado los estudios medioambientales relativos al efecto invernadero, ciudades estadounidenses como Berkeley, San Francisco y Nueva York prohibieron las conexiones de gas natural en las nuevas edificaciones para reducir las emisiones, aunque a partir de las leyes de prelación, aprobadas en 20 estados con mayoría republicana, impiden la 'proscripción' del gas natural. Ante ello, la Asociación de Fabricantes de Electrodomésticos, argumentó que la única solución viable es la ventilación:
Una prohibición de la cocina de gas no abordaría la preocupación general de la calidad del aire interior mientras se está cocinando, porque todas las formas de cocinar, independientemente de la fuente de calor, generan contaminantes atmosféricos, especialmente a altas temperaturas Una prohibición de la cocina de gas no abordaría la preocupación general de la calidad del aire interior mientras se está cocinando, porque todas las formas de cocinar, independientemente de la fuente de calor, generan contaminantes atmosféricos, especialmente a altas temperaturas
Por supuesto que la Asociación Estadounidense del Gas también se opuso a la prohibición del gas, justificándose en que la transición al calentamiento del hogar y a la cocina eléctrica es muy caro ya que "los hogares eléctricos requieren costosas adaptaciones".
Pero ello no condice con los esfuerzos por parte de la Administración de Biden, la cual intenta lograr la reducción de los costos habitacionales durante la conversión del gas a la electricidad. Así, la Ley de Reducción de la Inflación de Biden incluyó un reembolso de hasta US$ 840 por una estufa eléctrica u otros electrodomésticos, y hasta US$ 500 para cubrir gastos relacionados con la transición energética de cada hogar.
Más contenido en Urgente 24:
Colectivos del AMBA advierten paro total
Inseguridad en Retiro: Micros desvalijados y preocupación
Córdoba presenta al Tuco-Tuco, un roedor único en el mundo
Vuelve a jugar la Selección Argentina: Fechas, entradas y sede
Precios insólitos: Argentinos huyen a Brasil, Uruguay y Chile