“A lo largo de los años, YouTube ha invertido en tecnología, equipos y políticas para identificar y eliminar contenido extremista. Trabajamos regularmente con las fuerzas del orden, otras plataformas y la sociedad civil para compartir inteligencia y mejores prácticas. Socavar la Sección 230 haría más difícil, no más fácil, combatir el contenido dañino, lo que haría que Internet fuera menos seguro y menos útil para todos nosotros”, defendió a Google, su portavoz José Castañeda, en un comunicado a The Verge.
La “230”, a la guillotina
Tanto los demócratas como los republicanos coinciden en anular o modificar la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones. Los primeros pretenden evitar la difusión de noticias inverosímiles y haters en línea desde las plataformas, mientras que los republicanos quieren combatir el sesgo político-partidario dentro de las redes sociales que “moderan” algunos contenidos en detrimento de otros, así lo denunció el ex presidente Donald Trump, cuya cuenta oficial en Twitter ha resurgido gracias al nuevo propietario de la red social, Elon Musk.
En la Administración de Trump, el propio líder firmó una orden presidencial (28/05/20) para limitar la Sección 230. “¡Este va a ser un gran día para las redes sociales y la imparcialidad!”, twitteó el presidente norteamericano horas antes del decreto. Dicho gobierno había propuesto una entidad reguladora federal análoga a la comisión federal de comercio, que pudiese sancionar a las compañías tecnológicas en base a ciertos criterios usados en la moderación de contenido, que actualmente siguen siendo realizados de “buena fe” por parte de dichas empresas.
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Elon Musk y Donald Trump.
El ex presidente fue censurado en Twitter durante la gestión anterior a Musk. Las publicaciones de Trump eran señalizadas por la propia compañía al “infligir las normas de uso y hacer apología de la violencia”. Por ejemplo, aquel tweet en el que Trump le habló a su electorado diciéndole que tuvieran cuidado con los folletos de los comicios (que les enviaban vía email), ya que eran supuestamente fraudulentos. «Obtén los datos sobre votos por correo», apareció debajo de la publicación de Trump, por lo que Twitter desacreditó dicha información.
Pero el nuevo CEO y propietario de Twitter, Elon Musk, quien tiene simpatía y hace guiños al Partido Republicano —dijo que su candidato favorito en las próximas elecciones presidenciables es el actual alcalde de Florida, Ron DeSantis—, relajó y eliminó muchas de las protecciones de moderación de contenido de Twitter, volviendo al ruedo el tan polémico rapero Ye (Kanye West), quien en las últimas horas ha sido cancelado por sus nuevos comentarios antisemitas.
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