Río de Janeiro, narco ciudad del Comando Vermelho y clima de muerte: La 1ras pericias
Según el gobierno de Río de Janeiro, 79 de los 117 muertos en el operativo tenían antecedentes penales. Lula da Silva envía peritos para analizar los cuerpos.
31 de octubre de 2025 - 16:23
La gobernación de Río de Janeiro, a cargo del bolsonarista Claudio Castro, informó este viernes (31/10/25) que lograron identificar la identidad de 99 de los 112 muertos en el marco del "Operativo Contención" contra el Comando Vermelho (CV) en las favelas del Complejo do Alemão y Penha, que provocó una lucha sin cuartel durante 17 horas entre la tropa de elite de la Policía Militar y el narcoterrorismo, con granadas, explosiones y balaceras.
La administración bolsonarista dijo en la rueda de prensa de este viernes que 40 de los cuerpos identificados corresponden a ciudadanos de otros estados; 13 de Pará, siete de Amazonas, seis de Bahía, cuatro de Ceará, uno de Paraíba, cuatro de Goiás, uno de Mato Grosso y tres de Espírito Santo.
Ante los periodistas, el jefe de policía Felipe Curi, secretario de la Policía Civil, reveló que de estas 99 personas identificadas, 42 tenían órdenes de arresto y al menos 78 poseían antecedentes penales por los delitos de homicidio, narcotráfico y crimen organizado.
image
La guerra entre la policía y el Comando Vermelho dejó más de 130 muertos, aunque elgobierno de Río sólo contabilice 112.
En la conferencia de prensa, el gobierno de Río se refirió a los 117 muertos en el operativo contra el Comando Vermelho como “narcoterroristas” y comunicó que la información preliminar demostró que en los complejos de Alemão y Penha funcionaban centros de reclutamiento de milicias narco y de toma de decisiones. En esa zona norte de la favela, los miembros recibieron instrucción en armamento, tiro, uso de explosivos y tácticas de combate, al mismo tiempo que la banda narcocriminal, según la Policía, traficaba 10 mil toneladas de droga y vendía 50 rifles al mes a sus 'soldaditos' de esa región.
Como reveló Urgente24, Río de Janeiro fue escenario de guerra durante el martes, una jornada de furia y de violencia extrema entre las fuerzas del orden y el crimen organizado, que incluyó el despliegue de helicópteros y tanques de guerra de la Policía Militar, en las favelas del Complejo do Alemão y Penha, para dar batalla contra el Comando Vermelho (CV), el cártel narcotraficante que tiene su bastión en esa ciudad. Este grupo lanzó granadas con drones y abrió fuego con fusiles y armas de alto calibre contra los efectivos policiales.
El Comando Vermelho en la actualidad cuenta con fusiles de asalto (versiones del AK, AR–15/M4 y fusiles similares en calibres 5,56/7,62), fusiles de batalla y semiautomáticos (modelos tipo FAL o similares aparecen en algunos enfrentamientos), subfusiles y ametralladoras ligeras (usadas para control territorial y en tiroteos urbanos), ametralladoras pesadas y armas de gran calibre, explosivos, granadas, lanzagranadas, lanzacohetes y drones.
"Es necesaria una movilización nacional para combatir esta organización criminal. Es importante que la legislación vigente, totalmente desconectada de la realidad, se actualice para que la policía pueda dar una respuesta adecuada", afirmó el secretario de la Policía Civil.
La Comisión Intermericana de DD.HH. condena el accionar policial y Lula da Silva al narco y a los excesos en el operativo
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó este viernes un documento en el que "condena enérgicamente el altísimo número de muertes registradas en el contexto del operativo policial" en Río de Janeiro.
La CIDH le reclama al "Estado a investigar de manera pronta, diligente e independiente los hechos, considerando toda la cadena de mando" y pide que "sancionar a las personas responsables y garantizar una reparación integral a las víctimas y sus familiares".
image
Familiares de los muertos del CV en el operativo se manifestaron este viernes contra esas fuerzas y contra el gobernador del Estado, Claudio Castro.
"Este operativo, al igual que el accionar de los grupos criminales, afectó gravemente la vida cotidiana de la población, generando restricciones a la movilidad, suspensión del transporte público, cierre de escuelas y limitaciones en el acceso a la salud, con impactos desproporcionados sobre las comunidades afrodescendientes y de bajos ingresos", dice el documento
"La CIDH observa que el operativo conjunto se inscribe en un patrón persistente de violencia policial en Río de Janeiro, previamente identificado en el Caso Favela Nova Brasilia, así como en otros estados del país, según lo documentado en el informe Situación de los derechos humanos en Brasil y en diversos pronunciamientos públicos", advierte.
En tanto, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ordenó el jueves el envío inmediato de peritos federales a Río de Janeiro para reforzar las investigaciones y determinar responsabilidades, según lo anunció el ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski.
En una entrevista con la cadena GloboNews, Lewandowski informó que 20 peritos de la Policía Federal, especializados en necropsias, balística y análisis de ADN, fueron enviados a la capital fluminense para participar en los análisis forenses junto con Policía Militar y la Fiscalía de Río.
El mismo jueves que envió a los forenses, Lula firmó una ley que incrementa la protección a los agentes públicos, así como endurece las penas contra el encubrimiento del narcotráfico.
"He firmado la Ley 15.245/2025, que incrementa la protección de los agentes públicos que combaten el crimen organizado y endurece las penas para quienes intenten obstruir estas investigaciones. El gobierno brasileño no tolera a las organizaciones criminales y actúa con mayor firmeza para combatirlas", escribió el presidente Lula en su cuenta oficial de X, luego del combate de guerra en Río entre el BOPE (tropa de élite anti narco) y el cártel Comando Vermelho, lo que dejó a la comunidad arrasada, con 164 muertos (según cifras extraoficiales) y olor a pólvora.