Putin: "La guerra contra la Sputnik V es la lucha por el dinero"
El diálogo propiciado por el entrevistador había ido hacia quien estaba por videoconferencia, Sebastian Kurz, 1er. ministro de Austria, que ahí se dice Canciller.

El diálogo propiciado por el entrevistador había ido hacia quien estaba por videoconferencia, Sebastian Kurz, 1er. ministro de Austria, que ahí se dice Canciller.
Kurz ha afirmado que Austria negocia con Rusia la compra de dosis de Sputnik V pero está sujeta a la aprobación que hagan los reguladores europeos de la vacuna desarrollada por el Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya de Moscú y la primera registrada en el mundo.
El caso de Austria, tal como lo señaló Vladímir Putin minutos después, contrasta con el de Hungría, que decidió por su cuenta y sin prestar atención a los reguladores europeos, iniciar su negociación para la compra de Sputnik V.
La comparación es muy importante porque alguna vez Austria y Hungría tuvieron un imperio en común.
De la participación de Kurz quedó en evidencia que el freno a la Sputnik V ha sido consecuencia de la presión de Rusia contra Ucrania, cuyo gobierno es sostenido por la Unión Europea.
Pasaporte verde
Solo las personas inoculadas con vacunas aprobadas por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) son elegibles para recibir la tarjeta de inmunidad al coronavirus de Austria.
A partir del 19/05, los propietarios de las nuevas 'tarjetas verdes' de Austria reciben privilegios especiales que les permiten visitar restaurantes, hoteles, playas y otras instituciones públicas y áreas de todo el país.
El pase verde pretende mostrar que su propietario presenta un “bajo riesgo epidemiológico”.
La tarjeta de inmunidad puede ser adquirida por quienes hayan sido completamente inoculados con una vacuna aprobada por la EMA:
# Pfizer,
# AstraZeneca,
# Moderna y
# Johnson & Johnson's Janssen.
Cambiando su posición anterior, Austria anunció que la vacuna china Sinopharm, que ha recibido una autorización de emergencia por parte de la OMS, también será aprobada.
Aquellos que hayan tenido recientemente el virus y puedan acreditar su recuperación mediante un certificado médico no mayor de 6 meses o mediante una prueba de anticuerpos no mayor de 3 meses, también pueden solicitar la tarjeta de inmunidad.
El debate en San Petersburgo ocurrió con otra noticia no menor de trasfondo.
La región alemana de Baviera exigió al regulador europeo, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), aprobar lo más pronto posible la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, según el periódico Bild am Sonntag.
"En primer lugar, debe acelerarse la aprobación de Sputnik V. No se puede retrasar ese proceso por motivos ideológicos", dijo el 1er. ministro de Baviera, Markus Sodern.
Baviera se unió a Sajonia y otras regiones de Alemania en el reclamo.
Putin le realizó una dura crítica a la EMA, ya que la utilizaba como pretexto Kurz: dijo que se había enviado la solicitud durante 2020 y recién en marzo la EMA anunció el inicio del proceso de aprobación de la vacuna que tiene una efectividad de 97,6%.
En el interín, la Unión Europea se declaró estafada por AstraZeneca, e inició la importación de las vacunas de Moderna y Pfizer, pero aún así la mayoría de los contratos siguen atados al fármaco de Oxford AstraZeneca, que padece de incumplimiento.
Kurz no tuvo argumentos y se limitó a insistir en que Austria quiere adquirir la Sputnik V, quiere mantener las relaciones amistosas con Rusia, quiere los turistas rusos en la pospandemia -para ello debe tener autorizada la Sputnik V, con la que llegarán los rusos vacunados- y cuestionó que los problemas sanitarios padezcan limitaciones propias de la política.
Putin
Putin explicó que el único argumento que puede explicar la demora europea es la "lucha por el dinero", los "intereses comerciales que buscan mantener sus privilegios" y por 2da. vez en su participación cuestionó el monopolio (ya lo había hecho en relación al rol de Ucrania como paso obligado hasta ahora de los gasoductos para el envío de gas hacia Europa).
"La industria farmacéutica nacional está dispuesta a incrementar aun más la producción de vacunas, es decir, no solo cubrimos plenamente nuestras propias necesidades, sino que también podemos permitir a los ciudadanos extranjeros venir a Rusia y vacunarse aquí", destacó Putin.
Rusia ya tiene 4 vacunas contra el COVID-19:
# Sputnik V, creada por el Centro de Epidemiología y Microbiología Nikolái Gamaleya en cooperación con el Fondo Ruso de Inversión Directa;
# Sputnik Light, que es su versión monodosis;
# EpiVacCorona, creada por el Centro de Virología y Biotecnología Vector;
# CoviVac, producida por el Centro de Investigaciones y Desarrollo de Sustancias Inmunobiológicas Chumakov.