Lucas Villa, deportista, profesor de yoga y psicoterapeuta, había participado de las manifestaciones pacíficas en las calles de Pereira y estaba realizando un plantón con otras personas en el viaducto que conecta a la capital de Risaralda con el municipio de Dosquebradas, cuando civiles armados comenzaron a disparar contra los manifestantes hiriéndolo de 8 disparos.
Mauricio Villa, padre del joven fallecido, aseguró que hasta el momento no han tenido información sobre los responsables de la muerte de su hijo, aunque tiene claro que esta situación no fue un "hecho fortuito".
Por su parte, el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía ofreció 100 millones de pesos para dar con el paradero de los responsables del ataque, ya que según el oficial Lucas es "símbolo de la manifestación pacífica colombiana".
Al conocerse la muerte del joven, el mandatario colombiano, Iván Duque, posteó en su cuenta de Twitter un mensaje para la familia.