Imágenes de la masacre en Río
Alrededor de las 7:30 -hora local- del jueves (6/05), la Policía Civil irrumpió en el barrio Jacarezinho, de Río de Janeiro, con un operativo impresionante, como hacía meses no se veía.

Alrededor de las 7:30 -hora local- del jueves (6/05), la Policía Civil irrumpió en el barrio Jacarezinho, de Río de Janeiro, con un operativo impresionante, como hacía meses no se veía.
Es que el Máximo Tribunal Supremo habían dispuesto suspender todo tipo de allanamientos antinarco por la pandemia.
Por supuesto, los delincuentes comenzaron a abrir fuego y se cree hasta el momento que fueron 25 los muertos. En el enfrentamiento también murió un el inspector Andre Leonardo de Mello Frias. En un comunicado publicado en Facebook, las fuerzas dijeron que "honró la profesión que amaba y será extrañado".
Al parecer, la policía dijo que lanzó el operativo luego de recibir informes de que narcotraficantes estaban reclutando niños para sumarlos a su pandilla.
El jefe de policía, Ronaldo Oliveira, dijo a la agencia Reuters que "este es uno de los números de muertos más grandes en una operación de la policía en Río".
Del enfrentamiento resultaron heridos 2 pasajeros que viajaban en el metro. Fueron alcanzados por las balas perdidas pero sobrevivieron y están fuera de peligro.
Según el comunicado oficial de la fuerza de seguridad, identificaron mediante labores de inteligencia a 21 integrantes de la banda, encargados de garantizar el dominio del territorio mediante el uso de armas.
"Se pudo caracterizar la asociación de estas personas con la organización criminal que domina la región, donde se instaló una típica estructura de guerra, con cientos de 'soldados' armados con rifles, pistolas, granadas, chalecos balísticos, ropa camuflada y todo tipos de accesorios militares", detallaron.
“Si pensamos en masacres con participación de policías fuera de servicio (operaciones ilegales de venganza), las de Vigario Geral en 1993 (22 muertos) y la de la Baixada en 2005 (31 muertos)”, se le asemejan, dijo a AFP Silvia Ramos, responsable del Observatorio de Seguridad del Centro de Estudios de Ciudadanía y Seguridad (Cesec) de la Universidad Candido Mendes.
“Pero en operaciones legales, la de Jacarezinho batió todos los records”, agregó.
De todas maneras, la Justicia investiga
Ocurre que este operativo demostró que la política de seguridad en el Estado de Río sigue con el enfrentamiento directo. La que omite una decisión del Supremo Tribunal Federal (STF), que en junio de 2020 prohibió ese tipo de operativos en la pandemia. La única excepción era que tuviera una justificación ante la Fiscalía de Río.
El País precisa que recibió una imagen que muestra a tres agentes llevando un cadáver envuelto en una sábana. Ese procedimiento dificulta cualquier trabajo forense posterior. El periódico contactó a la policía civil y la Fiscalía de Río, pero no recibió ninguna respuesta del procedimiento ni de los eventuales abusos.
En la TV brasileña se podía ver cómo intentaban escapar los delincuentes por los techos. Los lugareños contaron que la policía comenzó a secuestras teléfonos celulares con los que se cree muchos avisaron a los integrantes de la banda.
La operación del jueves, que involucró helicópteros, podría haber sido la más letal en una década, en una larga historia de uso de la fuerza policial “desproporcionada e innecesaria”, dijo el vocero de la oficina de derechos humanos de la ONU en Ginebra, Rupert Colville.
”Pedimos que un fiscal realice una minuciosa investigación independiente sobre el caso, de acuerdo a los estándares internacionales”, sostuvo Colville.