El gigante asiático pasó a tener un papel más destacado en las exportaciones de Argentina y otros países de América Latina debido al ciclo de materias primas o commodities.
Debido a la pandemia mundial, la industria se desaceleró y hasta se paralizó. El sector automotriz representa, por lo menos, el 40% del intercambio comercial entre Argentina y Brasil por lo que las relaciones comerciales se vieron gravemente perjudicadas. Por otro lado, la producción y exportación de granos no sufrió el mismo impacto y continúa siendo el pilar de las exportaciones de Argentina hacia China.
Además, buenas noticias pueden esperarse para una parte de la economía Argentina en este nuevo año. Este viernes 8/1 el Fondo Monetario Internacional (FMI) informó que prevé que la economía de China se expanda en un 7,9% en 2021, debido a que la actividad económica sigue normalizándose y los brotes de Covid-19 a nivel nacional siguen disminuyendo.
Según el informe del FMI, China tiene ahora el desafío global de "ampliar el acceso a las vacunas, proporcionar alivio de la deuda a los países de bajos ingresos y financiar una inversión sostenible en infraestructuras y en la lucha contra el cambio climático". Esto implica que el gigante asiático oficialmente ha regresado a una situación de crecimiento económico.
Nuestro gobierno ya ha dicho que las exportaciones son uno de los "motores" para darle impulso a nuestra economía, por lo que el crecimiento económico del país liderado por Xi Jinping traería grandes beneficios a nuestros mercados y un aumento en las exportaciones hacia la región asiática, generando la entrada de las tan apetecidas divisas. Lo que debe lograr Argentina no sólo es vender más sino, también, productos con mayor valor agregado local. En este contexto se encuentra, también, el memorándum de entendimiento con China sobre la producción porcina. Si las cosas se hacen de manera correcta, es un buen negocio para nuestro país.