Mientras tanto, en Argentina, ante la escasez de antídotos y el miedo a una segunda ola del coronavirus, un pediatra y exfuncionario de Salud de Córdoba lanzó una polémica propuesta: incautar las dosis de AstraZeneca elaboradas en Garín y completar la producción en Argentina, salteando el paso por México, encargado de envasar las dosis, de acuerdo al contrato inicial.
De esta manera, se estaría rompiendo el acuerdo inicial con AstraZeneca, aduciendo incumplimiento.
“Estamos preocupados porque la vacunación no va a llegar y los negocios del Gobierno con empresarios amigos pueden costar muchos muertos, como sucede en Brasil”, dijo Medardo Ávila Vázquez, exsubsecretario de Salud de Córdoba, a TN.
Según ese medio, Ávila Vázquez y otros actores del sector sanitario enviaron una carta al presidente Alberto Fernández con la propuesta.
Como antecedente, pusieron de ejemplo al gobierno italiano, que a principios de mes bloqueó la exportación a Australia de un cargamento de vacunas de AstraZeneca, a la que acusó de no haber respetado "lo estipulado en su contrato con Italia."
Otros países europeos han amenazado con hacer lo mismo si AstraZeneca no entrega lo prometido.
Argentina “está fabricando millones de dosis que se envían a México y allí se les pierde el rastro", dijo Ávila Vázquez. "Podemos y debemos utilizar esas vacunas para proteger a nuestra población. Es posible envasarlas con nuestra industria pública y privada. Por esa razón, un numeroso grupo de organizaciones de la Salud, sanitaristas y académicos, junto con organizaciones sociales, se dirigen al Presidente de la Nación solicitando se retengan las vacunas producidas por el laboratorio de Hugo Sigman y se proceda a envasarlas y suministrarlas entre la población”.
De acuerdo al ministerio de Salud de la Nación, la Argentina compró más 22.4 millones de dosis del antídoto de AstraZeneca, de las cuales en marzo debían llegar las primeras casi 2 millones de dosis y en abril, otros 4 millones y medio de dosis.
Pero las entregas se suspendieron por demoras en la producción.
Según el médico, Argentina podría envasar las dosis y prescindir del acuerdo con el magnate mexicano Carlos Slim y el laboratorio Liomont, que adujo falta de insumo básicos como frasquitos.
Sin embargo, destaca TN, hay inconvenientes anteriores: Schott, el mayor fabricante mundial de viales, ya había advertido el año pasado que sufriría inconvenientes para hacer frente a la disparada demanda mundial.
“Por mi experiencia como funcionario puedo decir que hay laboratorios públicos con la capacidad técnica y física para manejar productos biológicos inyectables. El Instituto Biológico de La Plata o el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba, por ejemplo. Entre los dos podrían aportar 500 mil dosis cada 10 días. Es falso que no se pueden envasar las vacunas que necesitamos”, aseguró el médico.