El comunicado oficial, que salió minutos después que se conocieran los hechos, manifestó: "El gobierno argentino lamenta profundamente los episodios registrados en el día de la fecha en la República Bolivariana de Venezuela. Resultan inadmisibles para la convivencia democrática los actos de hostigamiento padecidos por diputados, periodistas y miembros del cuerpo diplomático al momento de procurar ingresar al recinto de la Asamblea Nacional, para elegir a las nuevas autoridades de su junta directiva".
"Al frustrarse el funcionamiento de un cuerpo democrático colegiado, lo ocurrido resulta un nuevo obstáculo para el pleno funcionamiento del Estado de Derecho, condición esencial para permitir encaminar una salida transparente a la situación que hoy vive el pueblo venezolano", continuó.
En el último apartado del texto, la cancillería señaló que "recuperar el diálogo entre las fuerzas políticas de Venezuela en un marco de pleno respeto de las libertades y los mecanismos institucionales, es el objetivo al que busca propender el gobierno argentino, para aliviar el padecimiento de millones de venezolanos dentro y fuera del país".
"Impedir por la fuerza el funcionamiento de la Asamblea Legislativa es condenarse al aislamiento internacional. Rechazamos esta acción e instamos al ejecutivo venezolano a aceptar que el camino es exactamente el opuesto. La Asamblea debe elegir su presidente con total legitimidad " sentenció minutos más tarde en concordancia con su Ministerio el propio Solá a través de su cuenta de Twitter.
Mas allá de la condena que el gobierno de Alberto Fernández lleva adelante sobre el proceder del chavismo, el mensaje busca tintes conciliatorios en contraposición con por ejemplo el de los Estados Unidos que llegó a plantear como de extrema necesidad una intervención militar en el país. En ese tono, el ministro completó con que "el Gobierno argentino viene intentando por todos los medios que el diálogo y los acuerdos sean el camino para la plena recuperación del funcionamiento democrático de la República Bolivariana de Venezuela".
Asimismo, la Argentina continúa afuera del Grupo de Lima, aquella instancia multilateral de la cual formó parte en tiempos de Mauricio Macri y no duda de llamar dictador a Nicolas Maduro, palabra que hasta ahora, no se escuchó del presidente Fernández cuando tuvo que referirse al mandatario venezolano. Por el momento, priorizará el diálogo aunque no se adherirá pese a los incansables actos antidemocráticos que sufre Venezuela desde su propio gobierno.